He ganado a todo un maestro al ajedrez.
He visitado el Teatro Real viendo a la vez a la NDT I y II.
He comido en un mejicano buenísimo donde me manché, es decir, disfruté.
He madrugado para ir a escalar aunque, luego, viendo el tiempo dejamos el plan.
He gastado parte de mi tarjeta regalo del fnac.
He comprado entrados para ver a la CND en el Teatro de la Zarzuela, en la despedida de Nacho Duato.
He visto un partido aburrido de España, en el que ganó a Chile. Pero todavía no entiendo los últimos 20 minutos de la segunda parte.
He visitado a mi cuñada (o algo así) en el hospital.
He visto una película que me interado bastante, más de lo que me pasa últimamente, aunque me queda la duda de quién era el asesino.
Ahora ando viendo el partido de Argentina-México. ¡Dale pibe que son nuestros! mientras preparamos un pescadito al horno.
He amado, he sonreído, he abrazo, he besado, he sido un poco más feliz.
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Lo bueno, lo rebueno se queda con nosotros
Pasamos tiempo buscándonos sin saberlo,
creyendo que el reloj marchaba en nuestra contra.
Viviendo con el corazón a medias y los sueños rasgados.
La madrugada nos regaló un beso apasionado y un abrazo cálido,
abrazo que emocionó todo mi cuerpo
e hizo ecos de alegría en mis entrañas.
Llegó la primavera cargada de risas estruendosas y caricias derramadas,
que rompían mi alma en versos.
Conquisté tu cama y teñí con mi cabello tus sábanas, tu piel y tu vello.
Avanzamos por el camino de la pasión,
tomados de la mano,
arrimando nuestros pechos.
Pretendo que mis labios alcancen la meta,
esa meta que descansa en tu cuello y en tu espalda.
No quiero dejar de olerte al acostarme y acunar mis sueños con tu fragancia.
creyendo que el reloj marchaba en nuestra contra.
Viviendo con el corazón a medias y los sueños rasgados.
La madrugada nos regaló un beso apasionado y un abrazo cálido,
abrazo que emocionó todo mi cuerpo
e hizo ecos de alegría en mis entrañas.
Llegó la primavera cargada de risas estruendosas y caricias derramadas,
que rompían mi alma en versos.
Conquisté tu cama y teñí con mi cabello tus sábanas, tu piel y tu vello.
Avanzamos por el camino de la pasión,
tomados de la mano,
arrimando nuestros pechos.
Pretendo que mis labios alcancen la meta,
esa meta que descansa en tu cuello y en tu espalda.
No quiero dejar de olerte al acostarme y acunar mis sueños con tu fragancia.
Albóndigas
Hoy he preparado mis primeras albóndigas y, la verdad, he de decir que han salido riquísimas. Las lentejas y las patatas con carne también están dominadas ya.
¡Pero la verdad es que me sigue sin gustar cocinar!
¡Pero la verdad es que me sigue sin gustar cocinar!
Para que no se me olvida ni me confundan los miedos
Hoy tengo que escribir porque, a veces, la memoria me falla. Hoy tengo que escribir para que los malos momentos no me pongan una venda en los ojos y me olviden de todo lo bueno que he vivido en estos casi dos años. Hoy tengo que escribir para sacar fuerzas de mis recuerdos y paladear lo que me rodea.
Aunque en ocasiones me emperre en destrozar todo lo que construyo, a tu lado he realizado lindas cosas, he proyectado lindos sueños y he disfrutado de algunos momentos mágicos. Tengo que escribirlo para que esta anmesia no borre las huellas de tus manos en mi corazón.
1. Ese concierto de Extremoduro juntos, donde te secuestré. Como intentabas cuidarme para que no me tragara en gentío y las horas que estuvimos hablando después.
2. Esos dos besos que me diste a mi vuelta de Perú porque dudabas de que aún me sigueras gustando y porque desconocías los suspiritos que llevaba 28 días echando por ti.
3. Esa primera noche juntos en mi casa de Dénia, compartiendo las estrellas y engañando al tiempo.
4. Las mil mañanas despertándome a tu lado, sonriendo, peleándonos para ver quién llegaba primero a poner la cafetera, para quedarnos atrapados entre las sábanas y losm abrazos.
5. Esas aventuras en los viajes. Hablando turco, japonés o lo que nos pongan por delante. Sin un recorrido fijo y sabiendo saborear los imprevistos.
6. Esos platos cocinados con poca maña, pero con mucho amor. Amor del rico del que alimenta y agranda el corazón.
7. Esas películas compartidas en el cine, agarrada a ti, sufriendo con la protagonista y tu sonriendo al ver mi ferviente pasión.
8. Esos bailes en casa, en la ducha, en el salón, donde nos sobra la música.
9. Esas guerras de agua (o de minis) en las que sabíamos que los dos íbamos a salir ganando.
10. Esas noches en las que no quieres apagar la luz para ver si por una vez yo me duermo antes que tú y por ver como sonrío y por ver como te miro.
11. Ese día en el parque de atracciones, estando casi solos en el que disfrutamos como dos enanos.
12. Esos momentos en los que nos hemos comprendido y apoyado.
13. Esas borracheras y resacas que nos hemos soportado mutuamente.
14. Esas tardes en las que sin salir de casa, hemos llegado más lejos que nunca soñando y viviendo.
15. Esos piropos ¡Guapa! ¡Rubia! que son los más bonitos que nunca he oído.
16. Esas partidas de trivial, de tavla, de tute, etc. Aún tienes que enseñarme a jugar al ajedrez.
17. Esos sitios a los que queremos ir.
18. Esos días en los que has sido mi tutor de francés: preguntándome los verbos y haciéndome que repasara porque había fallado en una letra.
19. Esas noches que nos hemos acompañado en los dolores y en la enfermedad.
20. Esos días que hemos compartido con nuestro amigos y que se emocionan cuando nos ven una muestra de afecto por lo vergonzosos que somos.
21. Esos regalos insulsos pero llenos de cariño que, a veces, se dejan caer.
22. Esas notas que te regalo porque aún me sigo poniendo roja si te lo cuento hablando.
23. Esas mañanas en las que íbamos a madrugar y al final no nos hemos levantado en todo el día de la cama.
24. Tantas cosas que se quedan entre nosotros pero que no olvidaré
Aunque en ocasiones me emperre en destrozar todo lo que construyo, a tu lado he realizado lindas cosas, he proyectado lindos sueños y he disfrutado de algunos momentos mágicos. Tengo que escribirlo para que esta anmesia no borre las huellas de tus manos en mi corazón.
1. Ese concierto de Extremoduro juntos, donde te secuestré. Como intentabas cuidarme para que no me tragara en gentío y las horas que estuvimos hablando después.
2. Esos dos besos que me diste a mi vuelta de Perú porque dudabas de que aún me sigueras gustando y porque desconocías los suspiritos que llevaba 28 días echando por ti.
3. Esa primera noche juntos en mi casa de Dénia, compartiendo las estrellas y engañando al tiempo.
4. Las mil mañanas despertándome a tu lado, sonriendo, peleándonos para ver quién llegaba primero a poner la cafetera, para quedarnos atrapados entre las sábanas y losm abrazos.
5. Esas aventuras en los viajes. Hablando turco, japonés o lo que nos pongan por delante. Sin un recorrido fijo y sabiendo saborear los imprevistos.
6. Esos platos cocinados con poca maña, pero con mucho amor. Amor del rico del que alimenta y agranda el corazón.
7. Esas películas compartidas en el cine, agarrada a ti, sufriendo con la protagonista y tu sonriendo al ver mi ferviente pasión.
8. Esos bailes en casa, en la ducha, en el salón, donde nos sobra la música.
9. Esas guerras de agua (o de minis) en las que sabíamos que los dos íbamos a salir ganando.
10. Esas noches en las que no quieres apagar la luz para ver si por una vez yo me duermo antes que tú y por ver como sonrío y por ver como te miro.
11. Ese día en el parque de atracciones, estando casi solos en el que disfrutamos como dos enanos.
12. Esos momentos en los que nos hemos comprendido y apoyado.
13. Esas borracheras y resacas que nos hemos soportado mutuamente.
14. Esas tardes en las que sin salir de casa, hemos llegado más lejos que nunca soñando y viviendo.
15. Esos piropos ¡Guapa! ¡Rubia! que son los más bonitos que nunca he oído.
16. Esas partidas de trivial, de tavla, de tute, etc. Aún tienes que enseñarme a jugar al ajedrez.
17. Esos sitios a los que queremos ir.
18. Esos días en los que has sido mi tutor de francés: preguntándome los verbos y haciéndome que repasara porque había fallado en una letra.
19. Esas noches que nos hemos acompañado en los dolores y en la enfermedad.
20. Esos días que hemos compartido con nuestro amigos y que se emocionan cuando nos ven una muestra de afecto por lo vergonzosos que somos.
21. Esos regalos insulsos pero llenos de cariño que, a veces, se dejan caer.
22. Esas notas que te regalo porque aún me sigo poniendo roja si te lo cuento hablando.
23. Esas mañanas en las que íbamos a madrugar y al final no nos hemos levantado en todo el día de la cama.
24. Tantas cosas que se quedan entre nosotros pero que no olvidaré
En tus manos
No me dejes sola en esta oscuridad que se me antoja confusa y desesperante.
No fuerces la maquinaria de la desdicha ni exprimas las lágrimas de mis ojos.
No tuerzas los caminos para que finalicen en un precipicio que me haga caer y morir.
No retires tus brazos de mi espalda.
No me hagas daño,
no quiero arrepentirme de la apuesta que hice hace tiempo.
No fuerces la maquinaria de la desdicha ni exprimas las lágrimas de mis ojos.
No tuerzas los caminos para que finalicen en un precipicio que me haga caer y morir.
No retires tus brazos de mi espalda.
No me hagas daño,
no quiero arrepentirme de la apuesta que hice hace tiempo.
Dudas con azúcar
Mi corazón que se agita porque quiere besarte y, al mismo tiempo, quiere huir un instante para imaginar la soledad que invita a pensar sin lastre y a volar sin miedo.
Las legañas, que se enfrentan al espejo, pesan más que ayer y los problemas parecen colocarse en el colchón para clavarme los muelles todas las noches. No hay descanso, no hay reposo.
Sé que he dejado caer mis sueños de mis bolsillos pensando que así caminaría más ligera. Pero, los pasos que ahora doy son más inseguros y han perdido el sentido.
Platos de cocina
Mi cuerpo, entero para ti,
te lo dedico,
te lo regalo.
Puedes saborearlo desde mis tobillos a mi ombligo,
para ti cada mañana,
para tus manos todas las noches.
Ahora tú puedes decidir si quieres devorarme.
¿Te atreves?
te lo dedico,
te lo regalo.
Puedes saborearlo desde mis tobillos a mi ombligo,
para ti cada mañana,
para tus manos todas las noches.
Ahora tú puedes decidir si quieres devorarme.
¿Te atreves?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



