La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

¡Buenos días!

De colores dormidos
De tiempo sussurrado.

Extraños tiempos

¡Qué rara me siento llevando la contraria a más de la mitad de la sociedad española!La subida de impuestos parece ser que me ha enfadado bastante menos que a mis compatriotas. Bueno, por lo que vi el domingo a mi padre no le molestado lo más mínimo y a mi madre tampoco le incomoda. De hecho, siempre hemos dicho que no se puede uno fiar de un partido que habla de bajar los impuestos.
A mí me parece estupendo que suban los impuestos, en especial, si es para aumentar el gasto público: más becas, más ayudas para seguir desarrollando la ley de dependencia, pensiones dignas, salarios mínimos decentes, etc. Siempre he creido en la solidaridad ciudadana y ahora por tener un mejor sueldo no voy a dejar mis ideales a un lado.
Es cierto que los que tienen mucho, mucho, seguirán teniendo tretas a su alcance para no colaborar en aspectos sociales, pero es no elimina nuestra responsabilidad ciudadana en pro del bien social.
Nunca he disfrutado de una beca, no he estado en el paro (cruzo los dedos) y no voy a la seguridad social desde hace más de cinco años. Pero, no voy a dejar de pensar que son necesarios los servicios públicos "de calidad".
Esto no quiere decir que este a favor de todas las medidas del gobierno socialista (que ya podían olvidar este adjetivo).

Dulces sueños

Estaba pensando en tu sonrisa sincera y la forma que tienes de esbozarla en mi mejilla.
Estaba pensando en tus amables palabras y lo dichosa que me siento al escucharlas.
Estaba pensando en tus arrítmicas caderas y lo divertido que es bailar con ellas.
Estaba pensando en ... que me voy a la cama,
donde mis pensamientos se confunden con mis sueños.

Porque no escribo

Últimamente parece ser que la gente que me aprecia se está preguntando a qué se debe que no escriba. No busquen extrañas explicaciones, sencillamente es que no tengo tiempo. Bueno, quizás, sería más correcto decir que el poco tiempo del que dispongo lo prefiero invertir en asuntos más interesantes: amigos, familia, ocio, cariño, abrazos, apoyos, etc.
La verdad es que en el gabinete estamos a tope. Mi jefe y yo a un ritmo de dos valoraciones semanales, más nuestros pacientes. Todo esto implica unas 46 horas semanales de trabajo. Las pocas mañanas que tengo libres las ocupo en tareas domésticas, tranquilos paseos e informarme sobre diferentes cosas que quiero iniciar. Sin olvidar, la búsqueda de casa que también lleva su tiempo.
En conclusión que no dispongo ni de un segundo para sentarme tranquilamente y disfrutar de la escritura como se merece. Pero no se impacienten, que volveré a caminar entre palabras.

Noches de marejada

Ojalá hubiera podido dormir contigo y no en contra de ti.
Hay instantes en los que los miedos nos ciegan de tal manera
que enmudecen todos los besos que nos debemos.
Decidimos complicarnos,
perdernos en una marejada de inseguridades que no nos pertenecen,
que nos alejan de quienes somos, de lo que sentimos.
Nos sobran los motivos para amarnos
en la felicidad,
en la facilidad.
No es necesario correr en dirección contraria a nuestros sueños.