Jugar.
El tablero dibujado sobre tu cuerpo, cada movimiento abandona una caricia en tu piel. Caricia que se transforme en escalofrío. Escalofrío que finaliza en forma de jadeo.
Jadear, respirar de forma contenida, liberar endorfimas, dejar de pensar.
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
parapaparapa
Hace ya años la vida me trajo a mi vera a esta linda persona, de tiernas palabras y gran corazón. Con ella creo haber compartido las más maravillosas aventuras. He aprendido con ella, me ha apoyado y me ha regañado. Por todo ello no puedo decir nada más que¡Gracias!
Cajones:
quien tiene un amigo tiene un tesoro
Amarte
No me sale quererte y pensar que eres mío, sólo mío.
No quiero quererte y que te aferres a mi pierna,
como el niño pequeño que siente miedo,
porque su madre le hace cobarde y desvalido.
No quiero que me necesites,
como quien juguetea con la droga
y se siente insatisfecho cuando no recibe su pico diario.
No soy ni tu madre ni tu droga.
Quiero escucharte,
para saber quién eres,
para aprender de ti,
que en un especial silencio
te enfrentas a dragones y construyes castillos.
Quiero apoyarte,
para ganar a tu lado todas las batallas que tengas que luchar,
para celebrar contigo todas las victorias que tengas que narrar.
Quiero regalarte
magia cotidiana,
besos matutinos,
abrazos sinceros,
sin facturas.
Sólo quiero verte sonreír.
No quiero quererte y que te aferres a mi pierna,
como el niño pequeño que siente miedo,
porque su madre le hace cobarde y desvalido.
No quiero que me necesites,
como quien juguetea con la droga
y se siente insatisfecho cuando no recibe su pico diario.
No soy ni tu madre ni tu droga.
Quiero escucharte,
para saber quién eres,
para aprender de ti,
que en un especial silencio
te enfrentas a dragones y construyes castillos.
Quiero apoyarte,
para ganar a tu lado todas las batallas que tengas que luchar,
para celebrar contigo todas las victorias que tengas que narrar.
Quiero regalarte
magia cotidiana,
besos matutinos,
abrazos sinceros,
sin facturas.
Sólo quiero verte sonreír.
Sobre pieles corrompidas
Quizás te desquicen ahora mis preguntas,
aquellas que se quedaron clavadas en mi boca,
hiriéndome,
aquellas que se infectaron,
destruyéndome.
No te cuestiono, si acaso me juzgo,
por no haber sabido escupir,
en el preciso momento,
todo aquel veneno,
que abandonaste, casi con un gesto de desprecio,
en mi cuerpo.
aquellas que se quedaron clavadas en mi boca,
hiriéndome,
aquellas que se infectaron,
destruyéndome.
No te cuestiono, si acaso me juzgo,
por no haber sabido escupir,
en el preciso momento,
todo aquel veneno,
que abandonaste, casi con un gesto de desprecio,
en mi cuerpo.
De vidas bebidas y vividas.
Fui contigo tu vida,
esa vida llena de caramelos de sabores:
tu familia,
tus amigos,
tu trabajo,
tu tacto,
tus gustos,
tus dolores.
Me esforcé en conocer cada uno de los gestos.
La sorpresa ante una respuesta nueva,
la emoción cada vez que te retabas,
la tristeza cuando te desesperabas,
la aspereza si el mundo se atrancaba
entre tus manos,
las mismas que mecían mi mundo,
que me anudaban a lo cotidiano.
Jaleándote para que tu futuro se tornase más dulce,
me encontré con mi presente torcido y dislocado.
Me alejé tanto que la distancia se volvió salvavidas.
Dejé de olerte y de sentir tus caricias en mi cuerpo
y abandoné la ganas de despertar cada mañana
sedienta de ti,
para quererme a mí,
para recomponerme y volver a conjugarme con mi vida.
esa vida llena de caramelos de sabores:
tu familia,
tus amigos,
tu trabajo,
tu tacto,
tus gustos,
tus dolores.
Me esforcé en conocer cada uno de los gestos.
La sorpresa ante una respuesta nueva,
la emoción cada vez que te retabas,
la tristeza cuando te desesperabas,
la aspereza si el mundo se atrancaba
entre tus manos,
las mismas que mecían mi mundo,
que me anudaban a lo cotidiano.
Jaleándote para que tu futuro se tornase más dulce,
me encontré con mi presente torcido y dislocado.
Me alejé tanto que la distancia se volvió salvavidas.
Dejé de olerte y de sentir tus caricias en mi cuerpo
y abandoné la ganas de despertar cada mañana
sedienta de ti,
para quererme a mí,
para recomponerme y volver a conjugarme con mi vida.
Defendiendo la alegría
Me cuesta leer, quizás debería decir que se me hace complicado encontrar libros que me atrapen. Por lo general si el libro no me convierte en insomne, lo dejo a la mitad sin ningún pudor. No comtemplo la lectura como imperativo.
Benedetti me reconcilió infinitas veces con la lectura, con la lectura, con el amor y con la vida en general.
Primero fue la poesía, allá con mis 13 años, en plena adolescencia. Leía sus versos y luego intentaba escribir. Pero nada me valía porque en mis estrofas no aparecía ni un ápice de su genialidad. Todo iba a la basura. Recuerdo un aniversario de mis padres (creo que el 18º) en donde les regalé "Inventario Uno", para que se lo leyeran el uno al otro antes de dormir.
Luego vino la prosa, libros con los que he vibrado siempre: Primevera con una esquina rota, La borra del café, Geografías, Gracias por el fuego, La soledad de Babel, El cumpleaños de Juan Ángel, Andamios y por supuesto La tregua.
¡Cuánto me enseñó este hombre! ¡Lo que me he ahorrado en psicólogos leyéndole a él!
Se fue, pero no podemos ponernos tristes, él no lo querría.
Descubrirte en cada movimiento.
Estas mañanas que me regalas huelen a primavera.
Resbalo por tu cuerpo y tu voz me narra mis sueños.
Estas noches que me ofreces son estimulantes,
inquietantes,
delirantes.
Sin tus besos, la quietud me desvela mientras duermo.
Instantes reservados a mi retina que no quiere dejar de admirar
(a mis manos en este poema les mando callar)
Nudos y vínculos que enlazan mis deseos con tus ganas
Carnaval de gemidos volcados sobre la cama
Revuelta y deshecha que acoge la pasión bien obrada.
Esmerarse, afinar en cada movimiento y acertar.
Infiltrando en mi corazón oxígeno para que viva, sienta y jadee.
Buscarme sin la impaciencia de encontrarme y regalarme
Libertad, respeto, cariño y valor.
Eres increible, sin duda, cada día descubriendo una joya más de tu tesoro.
Resbalo por tu cuerpo y tu voz me narra mis sueños.
Estas noches que me ofreces son estimulantes,
inquietantes,
delirantes.
Sin tus besos, la quietud me desvela mientras duermo.
Instantes reservados a mi retina que no quiere dejar de admirar
(a mis manos en este poema les mando callar)
Nudos y vínculos que enlazan mis deseos con tus ganas
Carnaval de gemidos volcados sobre la cama
Revuelta y deshecha que acoge la pasión bien obrada.
Esmerarse, afinar en cada movimiento y acertar.
Infiltrando en mi corazón oxígeno para que viva, sienta y jadee.
Buscarme sin la impaciencia de encontrarme y regalarme
Libertad, respeto, cariño y valor.
Eres increible, sin duda, cada día descubriendo una joya más de tu tesoro.
Cajones:
de amores sabrosos,
poesía para derretirte
Lo imprescindible
Al carajo si se te marcan los abdominales o no,
al carajo con el número de canas que pueblan tu cabeza,
al carajo con las arrugan que surjan en tu piel,
al carajo con los achaques contra los que lucharemos.
Me basta con lo maravilloso que eres todos los días,
me sobra con la felicidad que siento a tu lado.
al carajo con el número de canas que pueblan tu cabeza,
al carajo con las arrugan que surjan en tu piel,
al carajo con los achaques contra los que lucharemos.
Me basta con lo maravilloso que eres todos los días,
me sobra con la felicidad que siento a tu lado.
Cajones:
de amores sabrosos,
poesía para derretirte
Añoranza de ti
Me levanté esta mañana
maravillada por el cuerpo que me acompañaba bajo las sábanas.
Saboreé un café con su sonrisa aderezando mi desayuno.
Luego hablamos de los compromisos con los que combatiríamos en el día.
Después, cuando me quedé sola, lloré.
No pude contener esas lágrimas que descendieron por mi mejilla porque mis sueños echarán de menos a ese gran poeta.
maravillada por el cuerpo que me acompañaba bajo las sábanas.
Saboreé un café con su sonrisa aderezando mi desayuno.
Luego hablamos de los compromisos con los que combatiríamos en el día.
Después, cuando me quedé sola, lloré.
No pude contener esas lágrimas que descendieron por mi mejilla porque mis sueños echarán de menos a ese gran poeta.
Mario Benedetti. No caerán sus palabras en nuestro olvido.
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti.
Mi fin de semana.
Allí en el río, los buitres alrededor nuestro. Los buitres y el silencio. Un camino, desconocemos donde termina, pero nos disponemos a recorrerlo. El efecto sorpresa siempre nos seduce.
Deliciosa compañía, risas por doquier y el estómago acogiendo todo un festín. La felicidad descansa sobre una mesa de plástico o un muro de piedra.
¡Sin cobertura, qué más se puede pedir!
Aventura
¡Estos tres días largos me voy a Las Hoces del Río Duratón!
No hay forma de que me quede quieta.
Esta vez con mi mejor amiga. Otra de nuestras aventuras.
Grandes, siempre grandes.
No hay forma de que me quede quieta.
Esta vez con mi mejor amiga. Otra de nuestras aventuras.
Grandes, siempre grandes.
Frotaré mi lamparita
Me gustaría ver a Aterciopelados en breve. Es uno de esos grupos que llevo tiempo con ganas de ellos.
Me gustaría que hoy en la Feria del comercio justo viese a muchos niños y a muchos adultos ocupados en informarse de un tema tan interesante, aunque quizás luego no salgan convencidos.
Me gustaría que saliera bien el concierto de "Camina Perú". Primero porque el fin es lindo y segundo porque sé que Almudena ha currado mucho para ello.
Me gustaría irme al monte este fin de semana largo que se aproxima. Esto ya está casi atado. Seguramente Alex y yo volveremos a corrernos una interesante aventura.
Me gustaría que mis sensaciones para con el nuevo Ministro de Educación (Angel Gabilondo) no fueran utópicas. ¡Ya veremos!
Me gustaría no tener esa reunión que tengo el lunes, donde voy a plantar cara a ciertos sinsabores labores que me están incordiando mucho últimamente. Estoy bastante nerviosa por este acontecimiento y reconozco que me tiene algo intranquila. Ya se verá qué sale.
Me gustaría que Madrid 2016 se quedara estancado y no nos dieran la olimpiada. (Lamento si molesto, pero es mi blog y digo lo que quiero sin flatal a nadie). Hay crisis, se destina menos dinero para educación, sanidad, para la ley de dependencia, para las patologías del lenguaje, para asuntos que realmente sí son importante, pero para la mierda de la "No Olimpiada" nos sobran fondos.
Aspiraciones y respiraciones vitales
Recordé el pasado y sonreí.
No había dolores, no encontré rencores ni en mi estómago ni en mi cuerpo.
Supe regalarme lecciones para no desesperar cuando los días me brindaban amargura.
Me llené de energía y fortalecí los gestos que me unían a mis sueños.
Hoy me despierto con una vida más completa y deliciosa. A veces con algunos sinsabores que sé solucionar sin describir una tragedia. Porque todo pasa y nada queda, nosotros también desapareceremos.
Nosotros dentro de un tiempo seremos polvo y recuerdos. A nosotros nos llegará la muerte, quizás incluso antes la demencia o el alzheimer. Tal vez acontezca el olvido, antes, mucho antes.
Pero no quiero preguntarme qué sucederá mañana, tampoco me apetece adormecerme en los recuerdos, lindos recuerdos, de esta máñana.
Soy en estos momentos, ahora, una chiquilla que siente dentro un amor respetuoso y libre que me llena de orgullo y felicidad. Ahora estoy en paz con la imagen que reflejo en el espejo (quizás me debería peinar más).
Estoy feliz, aprendí a no aspirar a serlo.
Momentos
¡Me encanta montar en moto!
por muchas razones que no tengo tiempo de explicar.
por muchas razones que no tengo tiempo de explicar.
Cajones:
de amores sabrosos,
yo mi me conmigo
Días infinitos



Disculpen mi ausencia, pero estos tres días me ha tocado desaparecer. Creo que ha sido una de las escapadas más interesantes e intensas de mi vida. El destino era la "Selva de Irati". ¡Vaya lujo! Hemos podido recorrer este paraje en la más completa soledad. ¡Suerte hemos tenido de no venir con una pierna rota!

La escapada ha incluido también "El Valle del Roncal", Roncesvalles, Logroño, "La Sierra de Cameros" y "La Laguna Negra". Digamos que nos pillaba todo de paso.

A parte de lo visto, que ha sido maravilloso, tengo que decir que he disfrutado de la mejor compañía que podía soñar. Es fantástico tener un compañero con el que todo es sencillo y feliz. ¡Gracias por todo este tiempo, por seguir logrando infinidad de vibraciones!
Cajones:
de amores sabrosos,
yo mi me conmigo
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