La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Un sentimiento de Lunes




Todos los lunes suele invadirme esta sensación, sé que luego se me va pasando, sé que no me tengo que preocupar.
Sin embargo, me preocupa padecer esta pequeña enfermedad casi todas las semanas.
Todos los lunes sueño con esa casa, con ese pueblo y con ese gato. Todos los lunes tengo claro qué es lo que deseo conseguir en la vida. Evidentemente no tiene que ver con el trabajo, ni con el dinero, sólo me vienen a la cabeza imágenes de aquel pueblo en el que ansio vivir.

Y me queda tanto para alcanzar mi sueño... que sólo puedo soñar en fotografías.


Con la presión en el pecho

Llega el otoño y con ello el frío. Así revivo, me despierto y siento. Necesito escaparme a ese bosque donde se desliza la libertad por mis oídos. Este fin de semana próximo estoy obligada a quedarme en Madrid y el siguiente también (por qué mi madre tendrá que llamarse como se llama), luego me escapo a Denia (pero no hay bosque). Me agobia esta ciudad, no me gusta pensar que durante el próximo mes no dispongo de la posibilidad de volar.
Volar,
escapar,
disfrutar.

Un brindis

Tengo un don especial para encontrarme con sucesos especiales. Anoche parecía que iba a ser una noche normal, demasiado corriente incluso, una velada de cena, copas y bailes.
Sin embargo, en el metro sucedió algo sorprendente y con ello toda la noche cambió. Una noche hablando inglés, una noche a chupitos de tequila y algún que otro brebaje , una noche bailando dance y viendo los edificios de Madrid.
Me gustan las noches en las que nada sale como estaba planeado, me encanta sentir que lo que me sucede es misterioso hasta para mí y que la vida la tengo que vivir improvisando y reinventándome.

Brindo por mil noches como esta y por otras noches sin guión marcado que he disfrutado y disfrutaré. Brindo por la gente valiente, que se arriesga, que se desprende del corsé y aprovecha el momento.
Gracias Nuria

Apetito

Arrebatadamente me acomodo a tu esencia,
Para no deformas los límites prudentes de tu cuerpo.
Estoy desparramada para contagiar tus sábanas con mi olor.
Tiempo, maloliente el tiempo.
Inútil para descifrar edificios entereos en ruinas y carcomidos.
Tiempo, doloroso el tiempo.
Otorgado a nuevos avatares desafortunados y suicidas.
...de ti.

Palabras que son viento

Me acariciaste la tripa y me preguntaste:
- ¿Qué escondes ahí?
Yo te respondí adorable y entregadamente:
- Mariposas.

Vivir sintiendo

Pero
mi
cuerpo
desea
seguir
viviendo
a expensas de tus manos.

Vamos a deleitarnos

Aterrizar todas las noches cerca de tu cuerpo, de forma que podamos combatir el frío con palabras almidonadas y alfombras de cariño.
Bailar, volar, besar. Cuando te tomo la mano sólo preciso conjugar estos verbos para saborear infinitos regalices.
No necesito hablar del futuro, sólo deslizarlo suavemente entre mis labios.

Txoria Txori



"Hegoak ebaki banizkio, nirea izango zen, ez zuen alde egingo.
Bainan horrela ez zen gehiago txoria izango, eta nik txoria nuen maite"

"Si le cortara las alas, sería mío, no se iría. Pero así nunca más sería un pájaro, y yo al que amaba era al pájaro"

Canción "Txoria Txori" de Mikel Laboa de un poema de Artze.

Proactividad

- No tienes pinta de ser buena amante- dijiste mientras nos bebíamos la última cerveza.
- No, no se me da bien hacer de la otra- te respondí mientras guiñba el ojo al chico que estaba sentado en la esquina del bar.
- Una decepción más contigo. Por los aires que te gastas, supuse que tenías menos prejuicios para estas cosas- expresaste en voz alta.
- Ya ves, en el fondo mi pasado en un colegio de monjas me ha dejado más marcada de lo que pensaba- comenté, mientras apoyaba los pies en el suelo y me ponía de pie.

Luego, te di un beso en la frente y agarré mi bolso. Me despedí, casi en el mismo instante en el que le tomaba la mano a la tentación de la esquina y le hacía una proposición indecente al oído.

Segundos más tarde, observabas como me iba en aquel coche gris, con un desconocido al que acababa de conocer.

Al día siguiente, tenía un mensaje tuyo en el móvil: A mí tampoco me gusta ser el otro. Adiós.

Invitación I

Mírame, acércate.
Estoy preparada para escuhar todo aquello que tengas a gusto contar.
Pero, por favor, no me lo cuentes aquí.
En mi casa hay más sitio para hablar (y dormir).

Gracias adorables

Ganarme en cada movimiento,
en cada palabra que soplas cual pompa de jabón.
Rojo mi cuerpo,
rojo mi sueño, rojo mi vuelo, roja en nuestra oscuridad cada estrecha jugada.
Acelerarme cuando el sol llama a mi ventana y
observo mi risa en tu mirada.
Calor entre las sábanas
y pasión en las costuras del colchón.
Imágenes sonrosadas sobre la almohada
en las que mi cabeza conquista el cielo de tu boca.
Atornillarme a tu cadera y
ser contigo un vendaval que revuelva nuestros poros.
Ser del sueño la realidad,
ser contigo sin anclar al cuello ninguna soga.

El postre


A mí no me gusta vivir a medias,

esperando saber qué hubiera sucedido de haber mordido la manzana.

Yo la muerdo, la saboreo, la mastico y me la trago.

De momento, nunca tuve una indigestión.

Las manzanas están ricas, deliciosas, diría yo.

Como tú desees

Visitar todas la noches tu mirada
y provocarle ojeras,
sin cansancio y con quimeras,
concebidas por la pasión de cada bocanada
de aire salvaje y de pasión
que pasean por mi corazón.

Desperta el día
con tu mano sobre la mía,
menospreciando a los que viven cual muertos,
olvidando a los que dicen ser cuerdos.
Navegar y reposar el mar sobre el lienzo
que dibuja tu cuerpo si yo lo enciendo.

Antes

Mi cuerpo, antes, un conjunto de músculo atrofiados.
Mi piel lija, que a lo que rozaba arañaba para hacerlo sangrar.
Labios que no besaban, egoístamente sólo sabían asolar
corazones de hojalata, corazones deshabitados.

La mofeta

Era amorfa, maleable, maloliente.
Así era la mofeta.
Aislada, herida y maltratada.
Así era la mofeta.

Y un día se enredó entre las ramas de la lavanda.
La lavanda nunca más la soltó.
La lavanda sólo la cuidó.
La mofeta creyose dichosa,amaba a la lavanda. Mas este pobre animal nunca más recuperó su alejada libertad.

Digestión

Lamentos que se encogen,
ya no resuenan en mi pecho
ni devoran mi apetito,
ni vomitan en mi cuerpo.
Sed que se convierte en seda
para acariciarme la piel
y curarme las heridas
y masticarme el ayer.

Ladrones de bicicletas

Podrán robarme la bici,
pero lo que nunca me robarán será la
SONRISA
Se me está acomadando en el corazón un rico sentimiento
Ojalá no muera con las lluvias de otoño o los glaciares del invierno próximo
Nacimientos de un día para otro (descubrimientos)
Ruinas que eran esombros
Impregnando de luz todo su alrededor
Silencios que calman al viento
Ansias que son gominolas.

Cambio

Limones por Palabras
Limites por Amaneceres
Ulceras por Recetas
Vejez por Amuletos
Ira por Gozo
Amargor por Utopias
Atonillando
Sensaciones

- Lo siento estoy en un ordenador sin tildes, mañana, si puedo lo reparo.-

Ahora que Venus está en su máximo esplendor

Gracias por comenzar este otoño conmigo,
por ser luz y calor en este día que arranca con lluvia y en tonos grises.

¡Calamaro!


Fotografía tomada de www.elpais.es.
Ahí estuve yo para remover todos mis sueños.

Para los rebeldes, los locos y los inconformistas

La vida es aquello que ocurre mientras los aviones pasan por arriba.

La Espuma de las orillas. Andrés Calamaro. La lengua Popular.

A lo lejos se escucha venir lo que el río no quiso contar,
A lo lejos se escucha venir lo que el río no quiso contar,
como siempre te vas a reír de algo ganso que te diga yo,
y te vas a dormir abrazándote siempre a mí.
para siempre te voy a esperar, para siempre te voy a querer,
para siempre te voy a esperar, para siempre te voy a querer,
Como siempre te voy a pedir , para siempre querernos así,
La corriente del río que vino te trajo hasta mi,
Vengo liviano, como la espuma de las orillas,
a contramano de la resaca del carnaval,
mi sentimiento va a durar, el fuego no me va a quemar,
ya no tengo espinas clavadas en el corazón.
A lo lejos se escucha venir lo que el río no quiso contar,
A lo lejos se escucha venir lo que el río no quiso contar,
como siempre te vas a reír de algo ganso que te diga yo,
y te vas a dormir abrazándote siempre a mí.
Que vengo liviano como la espuma de las orillas,
a contramano de la resaca del carnaval,
mi sentimiento va a durar, el fuego no me va a quemar,
ya no tengo espinas clavadas en el corazón.
Que ya no tengo espinas clavadas en el corazón.


-Elvis está vivo, me lo dijo un amigo y Calamaro también te lo digo yo-.

Crónica de un concierto no anunciado


Impresionante. No sé si voy a ser capaz de describir con palabras el concierto que acabo de vivir. Para mí todo un lujo y un regalo haber estado presenciando este espectáculo (gracias Alex). Llevaba años esperando ver a este pibe de nuevo y al fin lo logré. No defraudó. Al contrario hacía mucho tiempo que no me visitaban tan lindas sensaciones en un concierto. ¡Qué grande es! Creo que me va a costar mucho olvidar este día, he llegado a estar muy, muy emocionada a lo largo de la hora y media larga que nos ha ofrecido. ¡Gracias!
A parte de este rockero, tocaba algún grupo más. Cabe destacar (aunque sin compararlo con el anterior, está más que claro) El Bicho. Porque he bailado como una loca, porque estaba llena de energía y porque ha sido muy divertido.
Con Siniestro Total tampoco caben quejas y del que quedan sin comentarios, también bailé.

El siguiente será Bunbury y luego Extremoduro, por supuesto también con mi querida compañera Alejandra. ¡Que se vayan preparando!


Eres adorable

Andar caminos de tu mano con la sonrisa anclada a la boca.
Devolverte caricias matutinas y sueños almibarados.
Ofrecer a tu piel ilusión y besos apasionados.
Restar miedos y desplegar las alas si tu piel me toca.
Amarrarme a tu cintura sin que te detenga mi peso.
Besarte por las mañanas mientras se quema el café.
Leerte y distraer la coraza que me presiona el pecho.
Enfrentar mis manos a tu cuerpo y dejarme vencer.

Lo siento

Ojalá no necesitara en ciertos momentos apartarme del mundo, dejar de existir por unos instantes y sentirme ligera.
Ojalá no me comportara de esta forma en la que parece que no cuento con la gente que me rodea, en la que parece que sólo la soledad me consuela.
No actúo así por egoísmo sino por el miedo a molestar a la gente con mis dudas, con mis miedos, con mis fracasos. Así lo siento, el miedo paraliza y sé que casi nunca me lleva a obrar de mejor modo posible.

A veces soy odiosa

A veces sólo pienso en desaparecer,
en esa casita alejada,
en un pueblo donde nieve en invierno,
donde pueda revolcarme en el suelo con unos graciosos perros,
donde disponga de una habitación para llenarla de libros,
donde tenga una huerta para plantar lechugas y tomates,
donde sólo tenga que caminar diez minutos para estar en el campo.
A veces sólo pienso en desaparecer,
huir de esta ciudad donde el ruido me aleja de los sueños,
olvidarme de las responsabilidades, de los compromisos, del trabajo, del agobio, de la presión que aprieta mi cabeza demasiadas mañanas.

Todos los años por esta época caigo en las mismas indecisiones, en los mismos quebraderos de cabeza. La oposición, el doctorado. Desearía tener a mi disposición algo que me indicara mi camino, que me ayudara en estos momentos donde siento tanto agobio, donde siento tanto miedo.

Siempre me impongo hacer algo más a parte del trabajo porque si no lo hago, siento que me muero, que me apago, que me agoto. ¿Por qué siempre tengo esa necesidad de llenarme las horas? ¿De seguir aprendiendo y nunca me basta?

Necesito salir a correr, llorar, gritar, dormir, descansar esta noche y quizás mañana lo vea todo más claro. Vine a pedir consejo a mis padres, para algunas cosas su opinión me es muy necesaria. La verdad es que hoy estaban poco comunicativos.

Mañana será otro día y mañana espero tener algo más claro este tema porque voy a estar insoportable demasiado tiempo.

Hoy era uno de esos días en los que necesitaba estar sola, reflexionar, no estar con nadie para a nadie dañar.

Descaradas intenciones

Apostar, jugar, soñar.

Esa es mi vida,

con matices,

con rendijas por las que a veces se cuela el dolor,

para recordarme que no soy artificial,

que mi piel también huele,

que mis ojos también pueden llorar.



No tengo miedo al abismo

lúgubre, silencioso,

en el que puedo caer

si camino por este frágil alambre que es el amor.

Bailaré con todo el corazón,

sin preguntarme qué traerá el mañana a mi orilla.

El tiempo quizás juegue a mi favor.



No sé estar sin ser con la pasión

un único cuerpo aferrado al ritmo que provocan tus ojos en mi pecho.

No sé escribir a medias,

sentir a medias,

amar a medias.

Sencillamente escribo, siento y amo

con la plenitud de mi cuerpo

amorfo, torpe e inexperto.

Tengo la espalda pa llevarte siempre a cuestas



-No dudes de mis buenas intenciones-.

Hay encantadores venenos

Acostumbrarse es comenzar a morir

Reinventarme contigo todos los días,
con abrazos nuevos,
con sonrisas distintas, siete, ocho o más.
No planificar los días para besarte,
ni las noches para sentarme entre tus brazos y jugar.
Sorprenderte todas las mañanas
para que no puedas aburrirte de mí.
Y que tus sueños se rocen con los míos
pero no se confundan.

- Acostumbrarse es comenzar
a morir, diría Le Punk
y yo me siento muy viva.
No me quiero acostumbrar -

Estados con sitio para uno más

Gritar alto, sin vértigo, sin miedo.
Sentir y disfrutar de lo que vivo porque yo lo he elegido.

Seré

Seré la maldición de tu cama,
la ausencia cuando los días ya no celebren victorias,
las noches con sabor amargo y ramas de ciprés.
el acíbar rodando por tu piel.

Disfraz

Fui
un peluche,
una condena,
un relicario.

Ahora me pregunto ¿Que seré?

Brindo por las mujeres que derrochan simpatía


Hoy va por ti, Antonia!


Hoy, aunque ella no vaya a leerlo, quiero dedicarle esta entrada a una de mis chicas favoritas. A ella que siempre tiene un tierno abrazo preparado, a ella que siempre descubre el secreto de mis ojos, a ella que con sólo mirarme le basta para saber si soy realmente feliz o estoy gastanto el disfraz que a veces me pongo.

Ella está pasando un momento complicado pero tiene todo nuestro apoyo. Aquí estamos para empujarte y mimarte día tras días, batalla tras batallas. Sin exigencias, sin peticiones. Dispuestas a tenderte la mano porque nos gusta sentir tu calor, por eso, sólo por eso.

Desde que la conocí (a ella y a otras cuatro locas) soy mejor persona, no lo dudo. Me ha hecho una persona mejor. Con paciencia y dulzura me han enseñado las lecciones más lindas de mi vida.

Velia, preciosa, mucho ánimo. Aquí estamos sólo esperando verte sonreír.

Así son las fotos de la felicidad




Estas son algunas de las fotos que comparto con la estupenda gente con la que he ido a Perú. Prometo que son de los dos únicos días de ocio que tuvimos (Tarapoto y Lima). La sonrisa es debida a la FELICIDAD. Prometo poner más.

Ver, correr y saltar

Yo voy y vengo.
Soy un desconcierto.
A veces un huracán de sensaciones,
a veces el miedo anclado a los tobillos.
En ocasiones en mis cabeza salen nubarrones.
Pero me gusta ver llover,
correr bajo la lluvia,
saltar sobre los charcos.
Pero me gusta ver reír,
correr a tus abrazos,
saltar sobre mi pánico.

Con la ilusión colocada en mi almohada

Me gustan los días que se tornan especiales sin adornos, sin extravagancias.
Esas jornadas sencillas en las que no haciendo nada se puede disfrutar de todo.
Adoro los instantes en lo que mi cuerpo tranquilo descansa y no siente miedo y me quedo dormida a tu lado.
Me encantan las risas en las cocinas,
los sofas bien armados,
los salones bien vividos.
¡Gracias!

Resurreción. Actitud María Marta

Ya llegó
la hora de la resurección
hay que salir a la calle
y no esconderse y hablar
solamente hablar
ya pasó lo que tenía que suceder
hay un pueblo que te grita
vas a tener que escuchar
que escuchar

Hay un pensamiento para todos los presentes

para mi gente
para la que busca todos los días buscar una salida en este laberinto.

Si no empezó la guerra porque vas a rendirte

Ay el miedo que persigue nos quiere paralizar
busquemos soluciones pa que no vaya a pasar
quedarnos vegentando y no reaccionar

- Sólo puse algunas de las frasecillas-.

Mis definiciones

ABRAZOS:
armas de doble filo. Regalan cariño pero oprimen el alma.


SUSPIROS:
instantes en los que el corazón deja de ignorar las ausencias.

Indigestada

He visto la cruz de la falsa moneda que es nuestra vida. He visto demasiado cerca a donde va la mierda que adorna mis calles.
Y siento naúseas pero no puedo vomitar.

En el silencio de la mañana

El deseo entrando por la ventana, despacito y de puntillas para que yo pueda disfrutar de tu olor sin desvelarte.

Ñam

Aunque sea en la distancia,

no me mires con esos ojos que no me dejarás conciliar el sueño.

- Le dijo Caperucita al Lobo-.

Todos sabemos como acabó la historia.


El Lobo se la comió enterita, sin dejar ni uno de sus huesecitos.

La playa: dos versiones de un mismo instante

Estar sola en la playa es gratificante. Al menos yo lo disfruto muchísimo. Me vi una gran película (como soy una ñoña lloré, qué se le va a hacer). Me leí un libro, enterito, no me quedó ni una sola letra y escribí, no tanto como esperaba, pero escribí.



Estar acompañada en la playa es mucho mejor, en especial, si la compañía es de calidad, tiene una sonrisa increible y me provoca un nerviosismo adolescente que me remueve por dentro. Gracias, me siento enormemente afortunada por haberte conocido, por esas horas que me regalaste y por esa paciencia que derrochas.

Difuminarse

Ser una con el mar y la sal.
Saborear la libertad.

Endorfinas para mi mente

A la noche hoy le pido calma y viento,
silencio y sueño.
Levantarme temprano,
admirar el sol.
Hacer el muerto,
escribir un cuento,
bailar una canción.

Planes

Sólo escapar al mar, a la montaña, caminar sin saber a dónde voy, sin querer saberlo.
Sólo disfrutar, soñar, sentir, saborear. Sin fechas, sin agenda, sin cadenas.

Conclusión

Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma. Nunca en doma.

A veces siento que me escapo de mi cuerpo y puedo volar


To play with your huge lips.

To dance everyday with your wild tongue.

To look for the future.

To dream during the breakfast.

To taste the sweet border that draw your body.

Llover y soñar

Si llueve en Barranquita, la noche no es silenciosa. Al contrario, oyes el repiqueteo de la lluvia hasta que caes rendida. Inicialmente, piensas que, a lo peor, el ruido de las gotas contra la chapa no te van a permitir conciliar el sueño pero ese mismo ruido se convierte en una preciosa nana que te susurra la voz de morfeo al oído.

Barranquita, Perú. 7 de Agosto del 2008.

Desmontándome

Un corazón maltratado
entre la jauría de gente
que consume la vida.

Un mirada aparcada
por defeder ser corriente,
sin maldecir,
sin asumir
que en tu piel manoseada
algo huele a podrido.

Un cuerpo enjaulado
entre cuerpo decentes
que ensucian la avenida.

Sensaciones con sabor a limón

No pensé que la vuelta a Madrid, al agobio, a las quejas, al asfalto, a las tristeza, me fuera a resultar tan dura. Siempre he confiado en mi capcidad de adaptación al medio y las circunstancias que me rodean. Sin embargo, esta mañana me encontré maldiciendo esta ciudad y a esos infelices que gritaban al autobusero por llevar veinte minutos esperando. Tanto me desilusioné ante esa situación (poco empática y muy desagradable) que me bajé y acabé el trayecto caminando.
Andar fue algo más atractivo, aunque mucho menos de lo que lo ha sido en el último mes. Aún me sonrío cuando recuerdo nuestras zapatillas hundidas en el barro y los calcetines rebozados en lodo. También ha sido inevitable traer a mi memoria los sonidos que me rodeaban en la selva, mientras acá sólo los pitidos atronaban mis oídos.
Se me hace extraño sentirme tan incómoda en una ciudad que siempre he adorado.
De como me siento en el trabajo, mejor ni lo menciono porque se deprimirían. Lo del curro me preocupa incluso más que lo anterior que me comentado, en especial, cuando siempre he amado mi profesión.
No sé, quizás sea sencillamente que necesito más tiempo. Unas semanas en las que todo me sea ajeno a mí, para luego empezar a digerir sin indigestarme con la realidad que me rodea.
Sé que todo pasará.
Y en el fondo, a pesar de lo extranjera que me siento, soy feliz. Inmensamente feliz.

¿Bailas?

La vida es silbar

Aprendí contigo que sentir con la tripa vale más que pensar.
El que sueña despierto tiene los pies en la tierra,
que la vida es silbar
por eso mi amor no estés triste si me echo a volar,
por eso mi amor no estés triste que la vida es silbar.

La Kermés

Para seguir soñando

Amparanoia: 12 de septiembre
Seguiré caminando

Recetas

Para la noche te espero con las boca dispuesta a provocarte pecados.
Las mañanas serán inventadas, coloreadas y
para servir el café sobrarán los vasos, bastarán mis pechos.

De los besos que recorren la piel para hacerse emocióm

Mi cuerpo reinventa tu olor
y busca en el silencio de la noche
tus abrazos
sentidos, mullidos y delicados.
Soñar, soñar y volver a vibrar,
disponerme a atar mi corazón
para que no se escape a cada pulsación,
con cada movimiento que te nombra.
Tengo la ilusión preparada para asaltarme la boca,
cuando navegue tu mano por mi mejilla
y tu sonrisa por mi retina.
Tormentas de sensaciones revueltas en sábanas de colores.
Pieles descomponiéndose con el sudor del sexo bien construído.