Podrìa estar feliz porque mañana estarè rodeada de mar,
podrìa estar feliz porque mañana sentirè el sol mucho màs cerquita,
podrìa estar feliz porque mañana tomarè un aviòn y surcarè el cielo,
podrìa... pero sòlo estoy feliz porque mañana abrazarè a Layla.
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Buscar
BUSCAR No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene. (Alejandra Pizarnik)
Corre, que se me va a olvidar
Aún recuerdo los besos impacientes en cualquier portal,
con la lluvia de aliada, jaleando al deseo.
Tus manos frías recorriendo mi espalda caliente,
alguna mirada inquisidora, envidiosa, doliente
¡Nosotros inconscientes del paso del tiempo!
con la lluvia de aliada, jaleando al deseo.
Tus manos frías recorriendo mi espalda caliente,
alguna mirada inquisidora, envidiosa, doliente
¡Nosotros inconscientes del paso del tiempo!
Modo de empleo I. Para que me entiendas
Y la prisa no es porque me vaya, sino porque es tiempo que no soy feliz contigo.
¿Sin solución?
Los ruidos eran persistentes. El aislamiento, mudo para el alma, no servía para acallar aquellos zumbidos que machacaban sus tímpanos. En la cárcel cambió favores por dinero, dinero por loqueros, loqueros por pastillas, pastillas por navajas, navajas por pistolas y pistolas nuevamente por pastillas.
No hubo modo, no encontró la forma de que aquello que revolvía su cabeza se apagara. Nunca llegó a comentar con nadie lo que sucedía, ni los otros alcanzaron a comprender su malestar.
Finalmente decidió, al son de una canción, suicidarse bailando. Quizás debería haber visitado a un buen otorrino, los acúfenos tienen tratamiento, mas parece que la locura no.
Leer puede perjudicar gravemente la salud de los que están a su alrededor
De noche, mientras dormía, me pegaste una peluca rubia, me maquillaste, como siempre me reclamabas que lo hiciera: con grandes coloretes rosados, la línea del ojo bien definida y la sombra perfectamente extendida. Luego me limaste las uñas y las pintaste, demostrando tener para ese tipo de tareas, esa paciencia que yo nunca desarrollé.
Al despertarme, observé un café solo con sacarina abandonado en la bandeja. A su lado, sólo una rebanada de pan tostado. Justo cuando me disponía a levantarme de la cama para ir a la cocina a por la leche entera y mi primer cigarro, apareciste en la habitación.
- Alice, tienes que cuidarte. No estás en una edad como para dejarme escapar. Ese fue tu discurso, claro, sincero y desolador.
- Cielo- proseguí yo- creo que deberías dejar de leer ese libro. Por cierto, no me llamo Alice.
Al despertarme, observé un café solo con sacarina abandonado en la bandeja. A su lado, sólo una rebanada de pan tostado. Justo cuando me disponía a levantarme de la cama para ir a la cocina a por la leche entera y mi primer cigarro, apareciste en la habitación.
- Alice, tienes que cuidarte. No estás en una edad como para dejarme escapar. Ese fue tu discurso, claro, sincero y desolador.
- Cielo- proseguí yo- creo que deberías dejar de leer ese libro. Por cierto, no me llamo Alice.
La izquierda
Es la parte de corazón que a mí me toca rellenar. Bueno, rellenar no, porque mi corazón ya está lleno a rebosar. Rebosar porque ese lindo muchacho que encabeza mi corazón, hace que no quepa en mi de dicha, de felicidad, de alegría.
La noche con tu costado entre mis manos
La noche nos inunda de eternas ganas, alimento para nosotros y para nuestros sueños. Está la oscuridad, el deseo y tu cuerpo hambriendo sobre mi pecho. La suavidad de tu torso arropando mis gemidos, la rabia desterrada del lecho que compartimos y mil quimeras adornando nuestra piel.
¡Para no salvarse!
Debajo de los adoquines
hay un polvorín
que tarde o temprano va a arder
porque hace ya tiempo que encendieron la mecha.
La Kermés.
hay un polvorín
que tarde o temprano va a arder
porque hace ya tiempo que encendieron la mecha.
La Kermés.
¡Ando de un humor espléndido! Ayer el curso estuvo de nuevo muy interesante, no puedo quejarme de las reflexiones que me invitan a hacer. Luego la comida con mis niñas de lingüística de lo más divertida, amable y tierna. ¡Qué afortunada me siento siempre que me encuentro con ellas! Se vino Irene, una de las chicas del curso y creo que también se sintió acogida. Por la noche, con el tiempo espléndido que hacía, no podíamos quedarnos en casa: El Palentino, Casa Julio y cañas, siempre cañas. ¡Ya he vendido cuatro camisetas, no me lo creo ni yo!
Cajones:
mariposas oníricas,
música maestro
Pertenencia
Tengo un desnudo flotando a medio metro del borde de mi cama.
Tengo una sonrisa difuminada en las sábanas que cubren mi colchón.
Tengo un cuerpo borrándose entre mis brazos por las mañanas.
Tengo unas huellas que pierden su identidad conforme avanza el dolor.
Tengo una sonrisa difuminada en las sábanas que cubren mi colchón.
Tengo un cuerpo borrándose entre mis brazos por las mañanas.
Tengo unas huellas que pierden su identidad conforme avanza el dolor.
Letras vendidas
Mirar tu cuerpo desnudo, carente de imperfecciones, frenético ante el mundo y ante mí.
Observar soles, estrellas y lunas pasajeras.
Carecer de miedos y tormentos que inhiban pronunciar los sueños.
Imaginarte con fresas en las caderas y nata por toda tu boca.
Ocultarnos de toda esa multitud que no tiene ganas de luchar cuando a nosotros nos sobran.
Notar que palpitas y respiras más rápido cuando te susurro vicios al oído.
Observar soles, estrellas y lunas pasajeras.
Carecer de miedos y tormentos que inhiban pronunciar los sueños.
Imaginarte con fresas en las caderas y nata por toda tu boca.
Ocultarnos de toda esa multitud que no tiene ganas de luchar cuando a nosotros nos sobran.
Notar que palpitas y respiras más rápido cuando te susurro vicios al oído.
Tu jugo con mi verbo
....Rodaban el uno en el otro...en un único campo de batalla, la cama, para concederse un instante de abandono...soltaron juntos un ronco suspiro...como final de un todo satisfecho...como el ruido...de un mar pequeño mojando sus cuerpos...
Soy una chica ilusionada
Volver a admirar unas manos preciosas,
volver a apreciar una sonrisa inmensa...
y que esas manos y esa sonrisa, sean nuevas para mi estómago.
¡Mañana silbaré!
¡Sentir ese cosquilleo en el estómago!
Aquel nerviosismo que pensé estaba exiliado de mi cuerpo.
Escribiré con más tiempo y detenimiento, lo prometo.
volver a apreciar una sonrisa inmensa...
y que esas manos y esa sonrisa, sean nuevas para mi estómago.
¡Mañana silbaré!
¡Sentir ese cosquilleo en el estómago!
Aquel nerviosismo que pensé estaba exiliado de mi cuerpo.
Escribiré con más tiempo y detenimiento, lo prometo.
Salvajemente te persigo
Mi corazón junto a ti es un caballo desbocado que se come su brida a bocados.
Ahora que estás dormida. (Doctor Deseo).
Ahora que estás dormida
y recorro entre sombras
las luces de tu piel.
Aunque a veces me duelan
las aristas del miedo
que me aleja de ti.
Que corro a buscarte,
que escapo de ti,
que bailo silencios.
Mi niña de siempre,
quizás tu seas lo indispensable,
querida, cierta y puta soledad.
Un paisaje de nieve
se acuna en la niebla
con luces de abril.
Que vive en tus ojos,
llora por las esquinas,
luna de ensoñación.
Atrapado en tu silencio...
Atrapado en tu silencio...
De tercipelo y tristeza
es el sabor de tus besos
cuando rozan mi piel.
Si me va bien contigo
pedacitos de sol
me endulzan las penas.
Que corro a buscarte,
que escapo de ti,
que bailo silencios.
Mi niña de siempre,
quizás tú seas lo indispensable,
querida, cierta y puta soledad.
Un paisaje de nieve
se acuna en la niebla
con luces de abril.
Que vive en tus ojos,
llora por las esquinas,
luna de ensoñación.
Atrapado en tu silencio...
Atrapado en tu silencio...
y recorro entre sombras
las luces de tu piel.
Aunque a veces me duelan
las aristas del miedo
que me aleja de ti.
Que corro a buscarte,
que escapo de ti,
que bailo silencios.
Mi niña de siempre,
quizás tu seas lo indispensable,
querida, cierta y puta soledad.
Un paisaje de nieve
se acuna en la niebla
con luces de abril.
Que vive en tus ojos,
llora por las esquinas,
luna de ensoñación.
Atrapado en tu silencio...
Atrapado en tu silencio...
De tercipelo y tristeza
es el sabor de tus besos
cuando rozan mi piel.
Si me va bien contigo
pedacitos de sol
me endulzan las penas.
Que corro a buscarte,
que escapo de ti,
que bailo silencios.
Mi niña de siempre,
quizás tú seas lo indispensable,
querida, cierta y puta soledad.
Un paisaje de nieve
se acuna en la niebla
con luces de abril.
Que vive en tus ojos,
llora por las esquinas,
luna de ensoñación.
Atrapado en tu silencio...
Atrapado en tu silencio...
Es decir, ahora que en este silencio, te estoy soñando.
Instantes
Hay hombres para instantes,
para sentir que el suelo se rompe por donde él pisa,
para abrazarlo serenamente en noche llenas de bruma,
para amenos paseos más allá de los límites de lo cotidiano,
para que admires cada uno de sus gestos llenos de elegancia.
Y la vida es una suma interminable de instantes...
para sentir que el suelo se rompe por donde él pisa,
para abrazarlo serenamente en noche llenas de bruma,
para amenos paseos más allá de los límites de lo cotidiano,
para que admires cada uno de sus gestos llenos de elegancia.
Y la vida es una suma interminable de instantes...
Como desees
Recorro desnuda los andamios
que ahora interrumpen las vistas desde tu casa.
Me gustaría tocar levemente tu ventana y que,
con una sonrisa la abrieras,
para dejarme dormir en tu cama.
No pido ni una caricia a cambio,
tan sólo escuchar tu respiración,
puedo quedarme en una esquina esperando,
aunque si me lo pidieras también
me atrevería a desgastar tu colchón.
que ahora interrumpen las vistas desde tu casa.
Me gustaría tocar levemente tu ventana y que,
con una sonrisa la abrieras,
para dejarme dormir en tu cama.
No pido ni una caricia a cambio,
tan sólo escuchar tu respiración,
puedo quedarme en una esquina esperando,
aunque si me lo pidieras también
me atrevería a desgastar tu colchón.
Mortal despedida
La desmemoria,
los recuerdos ahogados
en el fondo del pozo.
Abandonados
los besos,
los sueños
y los abrazos.
El tiempo que se queja con los ojos entornados.
La voz ya no grita.
los recuerdos ahogados
en el fondo del pozo.
Abandonados
los besos,
los sueños
y los abrazos.
El tiempo que se queja con los ojos entornados.
La voz ya no grita.
Verbos conjugados: ser, estar y no parecer
Yo fui la que echabas de tus abrazos,
la que estaba invisiblemente dormida entre las sábanas de tu cama,
la que hablaba en silencio para no molestarte cuando amanecías.
Y ahora, en bajito, a encondidas, tiernamente, te pregunto:
Ahora, ¿Quién quieres que sea?
la que estaba invisiblemente dormida entre las sábanas de tu cama,
la que hablaba en silencio para no molestarte cuando amanecías.
Y ahora, en bajito, a encondidas, tiernamente, te pregunto:
Ahora, ¿Quién quieres que sea?
Porque hay infinitas formas de estar, pero sólo una de ser contigo.
Cajones:
de amores eternos,
yo mi me conmigo
Sobre gustos no hay nada escrito ¿O sí?
Adora los dedos pequeños y puntiagudos, los lápices afilados que ofrecen palabras breves, los sonidos estridentes, el picante en las comidas y esos pequeños alfileres que cuelgan en las puntiagudas solapas de las chaquetas.
Relatándonos y relamiéndonos
La mujer que amé se ha convertido en fantasma.
Yo soy el lugar de las apariciones.
(Juan José Arreola)
Mañana empiezo, por la noche, empiezo mi curso de microrrelato. Los miércoles se van a hacer días largos, casi eternos pero... ¡Merecerá la pena! No lo dudo. Espero aprender mucho y compartirlo con vosotros.
Yo soy el lugar de las apariciones.
(Juan José Arreola)
Mañana empiezo, por la noche, empiezo mi curso de microrrelato. Los miércoles se van a hacer días largos, casi eternos pero... ¡Merecerá la pena! No lo dudo. Espero aprender mucho y compartirlo con vosotros.
Ganar perdiendo
Perder el tiempo de tu casa a la mía, compartiendo los caprichos de nuestros días y las tragedias que convertidas en palabras rezuman alegría.
Perder la cabeza cuando tu boca reposa sobre mi espalda y con tu dedo menique bailas los latidos de mi corazón.
Educàndome
Pronto llegarà el sol al son de tu corazòn.
En este frìo, habitarà la ilusiòn invisible y sencilla.
Retar a nuestras costumbres y a nuestra avaricia.
Una oportunidad para aprender y enmendar el error.
En este frìo, habitarà la ilusiòn invisible y sencilla.
Retar a nuestras costumbres y a nuestra avaricia.
Una oportunidad para aprender y enmendar el error.
Amar
A veces amar consiste sólo en estar:
estar aquí cuando regresas
y también cuando no regresas.
La señorita de la mirada oblicua nos deja estos versos y yo me uno a ella. Ya saben yo te amo, cuando te pierdo y cuando te gano.
estar aquí cuando regresas
y también cuando no regresas.
La señorita de la mirada oblicua nos deja estos versos y yo me uno a ella. Ya saben yo te amo, cuando te pierdo y cuando te gano.
Premio, agradecimientos y pequeñas pompas de jabòn
Ayer me acostaba un poco tristona y, sin embargo, hoy una chica preciosa (www.itzaraibz.blogspot.com) me ha regalado una sonrisa. ¡Gracias Itzara! No sólo por el detalle del premio, sino, en especial, por estar aquí y sin conocernos físicamente compartir tantas cosas. La verdad es que las palabras que has escrito, me han emocionado. ¡Qué tontica soy!Ahora me toca hacer viajar a este premio, no se puede quedar en mi casa, sino que tambièn he de regalarlo con una inmensa sonrisa a otras cinco personas, tarea difícil sin duda. Elegir, siempre elegir, pues nada allá vamos. Mi premio se lo dedico a estas cinco personas estupendas (aunque se lo dedicarìa a otras tantas màs):- En tus ojos de gata soy uno más de los que atrapas. Sencillamente porque en este tiempo que llevo colándome en su pequeño mundo me ha emocionado día sí, día también. Porque, de una forma adorable, ha ayudado a que nazcan en mí nuevos sueños. ¡Gracias!
- Nothing else matter. También va el premio para el niño triste. En primero lugar, para que se emborrache de alegría, ahora que va llegando el fin de semana. En segundo lugar por servirme en bandeja vivencias tan apreciadas por mi corazón, porque gracias a sus palabras parece que Bilbao no está tan lejos. ¡Gracias!
- Momentos de paz. Para un amigo, que hace aquello que yo tanto envidio y tan mal hago: cantar. Por esas lecciones tan sencillas y necesarias. ¡Crisis, cambio, revolución (emocional)!¡Gracias!.
- Ajo y agua. Por llenarnos de magia con sus dibujos. Yo comencè a conocerla gracias a Rossana (a ella ya le ha dado el premio Itzara). Estas dos artistas forman un gran equipo y algunas estamos enamoradas de las ilustraciones de Andrea. Por trasmitirnos tantas emociones sin palabras. ¡Eso si que es un don!¡Gracias!
- Salamanca no presta. Porque es una pena que no pueda llevarme el ordenador en el metro para ir disfrutando de sus escritos. Porque forma parte, en mi cabeza, de ese grupo de genios a los que dìa tras dìa, voy conociendo y admirando. ¡Gracias!
Noche con vueltas en la cama
No, no todos los días son fáciles. A veces pasan cosas y ves como se tambalea tu autoestima.
Hay momentos en lo que uno sólo sueña con escapar, para no regresar.
Hoy no me siento bien. Uno sabe que ha hecho lo que debía pero, aún siendo justa, se puede hacer daño a alguien. Y quien me conoce sabe que la culpa me hunde muy, muy abajo.
Sé que esta noche dormiré mal, no sé gestionar estos momentos y sólo me dan ganas de mandar todo muy, muy lejos. Sé que no se puede gustar a todo el mundo pero... ¡Cuánto peso y responsabilidad sobre mis hombros!
Ahora yo como una estupida siempre soñando con rescatarte
Antes éramos tiempo compartido entres las manos. Aquellas manos delgadas y huesudas que ya ni alcanzo a imaginar. Antes éramos treguas salvajes y apasionadas, en las que los dolores se dejaban debajo de la cama y únicamente jugábamos a amar. Enloquecer mirando nuestros cuerpos y desinhibir nuestros sentidos para enceder el fuego. Tu calor cercano a mi pecho, mi pecho redimiendo tus pecados. Antes éramos paseos sin meta exigida ni exigente. Andar sin ruta conocida o tramo marcado. La magia de convertir cualquier camino en un baile.
Antes era sencillo.Ahora es complicado.
Ahora pienso, aunque quizás me equivoque, que no nos reconoceremos el día que coincidamos en una esquina. Ahora creo que no sé quién eres y, aún peor, dudo si sé quién fuiste. Ahora, que ya no te quiero, sí te echo de menos. No extraño el amor que me dedicaste, añoro el amor que te profesé.
Me seduce y me apasiona
Enredada entre tus piernas,
con el deseo bombeando lujuria y pasión.
Chupitos de besos calmados y sentidos.
La noche impregnándonos con su olor.
Tengo mi mano en tu pecho,
seducida por el tacto de tu piel.
Mi mano amaestrada por tu sexo,
tu mano dispuesta a enloquecer.
Estás y tu respiración se alborota.
Tú, tus gritos y el atardecer
en la misma cama,
bajo las mismas sábanas.
Yo, mis gritos y el placer.
con el deseo bombeando lujuria y pasión.
Chupitos de besos calmados y sentidos.
La noche impregnándonos con su olor.
Tengo mi mano en tu pecho,
seducida por el tacto de tu piel.
Mi mano amaestrada por tu sexo,
tu mano dispuesta a enloquecer.
Estás y tu respiración se alborota.
Tú, tus gritos y el atardecer
en la misma cama,
bajo las mismas sábanas.
Yo, mis gritos y el placer.
Ahora, aunque tú no lo escuches, no he borrado tu nombre
Porque ya no puedo decírtelo a la cara, en la calle, en las esquinas donde florecen los almendros:
Te quiero y, cada día, te echo más de menos.
Te quiero y, cada día, te echo más de menos.
Para ciertos hechos no hay digestión
Hay quien entiende el amor como un desequilibrio hormonal. Suelen embarcarse en relaciones fùtiles y breves. No son mis preferidas, aunque las prefiero a las siguintes.
Otros personajes comtemplan el amor como una relación de poder para con la otra persona. En esta ocasión el desequilibrio es más doloroso y menos divertido, me atrevería a decir. Suelen observar al otro desde un escalón superior y en ningún momento se plantean la posibilidad de empatar.
Inicialmente se muestran tiernos, de modo que surge esa admiración tan propia del binomio profesor-alumno. Los problemas aparecen cuando sienten (e insisto en el sienten porque suele ser algo de lo más subjetivo) que la admiración decrece. En ese precioso momento, guiados normalmente por su inestable autoestima, deciden que es necesario que la admiracíón vuelva a aparecer.
Sin embargo, no suelen pulsar las teclas adecuadas, ya que convierten su necesidad de admiración en menosprecio hacia la persona con la que comparten su vida. El despreciado, que no es tonto y se da cuenta de la jugada, no abandona al sujeto que "tiene mono" de admiración, sino que intenta trabajar para que, aunque no se sienta admirado, sí se sienta querido, respetado y comprendido. Es una labor dura y casi siempre poco reconfortante, pues su compañero sólo busca saciar su apetito. Se enfrenta a discusiones que rozan lo violento y lo animal, hasta que un día se rinde. Se rinde y, además, empieza a darse cuenta de que los encarnizados combates que ha llevado a cabo sí le han afectado, percibe que está dañado por dentro y no quiere convertirse en un "personaje hambriento de admiración". Por eso, herido y débil, abandona esa relación poco gratificamente y enormemente dañina.
Ella se marcha, recoge sus cosas. No le abandona, estará cerca de él, a una distancia considerable, donde pueda estar para apoyarle pero sin que sus constantes arremetidas puedas provocarle rasguños. Ella le quiere, porque sabe quien es, porque sabe que cuando él mismo se de cuenta de la gran persona que es, no necesitará la admiración de los demás, le bastará con la suya y entonces, sólo entonces, podrá amar de verdad. Ella, en la distancia, aún le admira, porque nunca dejó de hacerlo, fue sólo él el que dejo de entender con que ojos le miraba aquella muchacha que tan orgullosa se tumbaba en su vientre mientras él le leía el Romancero Gitano.
Y pasó el tiempo y él cambió, ya no dependía de la aceptación de los demás e hizo aquella llamada que tanto ansiaba. Ella respondió al otro lado, pero ella ya no era ella. La muchacha vivaz y alegre con la que él había compartido tantas noches en vela ya no estaba dentro de esa piel.
El dolor que ella aguantó sin queja alguna, las heridas que se limpió sola, al final habían dejado cicatrices, hondas y marcadas de las que ya no podía desprenderse. Él le rogó una nueva oportunidad y ella se la negó, no porque no le quisiera, sino porque ahora era ella la que no podía amar.
Ella, que pensó que aquel desprecio y aquellos desplantes los podría vivir como obstáculos necesarios para seguir caminando de su mano, sabe ahora que se fueron clavando lentamente en su cuerpo. Ahora no sabe ni cómo mirarse al espejo. Se pensó más fuerte y cuando todo acabó, las palabras pasadas se hicieron tumba y jaula para sus sueños.
Y ahora ella, ya no le admira. Pero aún le odia y sólo espera que llegue el día en que ya no le revuelva escuchar su voz.
La memoria: como sobreponerse al apetito
No, creo que aunque me beses no vas a lograr descargarme de esta sensación plomiza que me ahoga el alma. Puedes acercarte, acariciarme la cara y revolotear alrededor de mi cuello, como ni antes no lo hubieras mordido, pero no por eso voy a sentirme mejor. Ahora regálame flores pero en su día me apuntaste con un arma. El miedo no pasará con una palmadita en la espalda.
Para la próxima vez que me acueste contigo, recuérdame que me tome una pastillita para las náuseas.
¡Viva la Música!
Hay días que se transforman, de repente, sin que llegue a ocurrrir nada realmente extraordinario, sólo algo especial. Myriam ofrecía un concierto de piano a cuatro manos con una compañera de Zaragoza y por supuesto allá que me fui a verlo.
He ido a bastantes conciertos y puedo decir que este ha sido el más especial.
Cuando vi a Myriam salir al escenario, saludar al público y sentarse para tocar, me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo y se me escapó una lágrima. ¡Por fin esta estupenda persona había logrado su sueño! Sé lo que ha tenido que luchar y la lágrima prometo que fue de la alegría enorme que sentí por ella, porque se lo merece.
A parte de lo personal, hubo más detalles que embellecieron este concierto. Por ejemplo, el programa, elegido a la perfección. Este concierto forma parte de un ciclo de "Música para toda la familia" e imagino que por eso han seleccionado temas sencillos de escuchar. Tocaron las siguientes obras: Fantasía en fa m de Shubert (creo que este compositor siempre es un acierto), Ma Mere l´Oye de Ravel y Rhapsody in Blue de Gershwin (un capricho para los sentidos).
Pues no acaba aquí la magia del concierto, para mí lo más especial, es que estaba rodeada por doce niños, es decir, personajillos de 1 a 6 años. Imaginen el espectáculo, todos bailoteando, imitando a los directores de orquesta y, por supuesto, yo incluyéndome en sus juegos. ¡Fue divetidísimo!
Acabado el concierto fuimos caminando a la Latina, porque hacía un día estupendo, con un sol radiante y nos apetecía tomarnos unas tapas. Del grupo que fuimos, sólo conocía a Myriam pero surgieron conversaciones muy interesantes, parece que todo el mundo tiene preguntas que hacer a un logopeda. La tarde tampoco fue desaprovechada como verán.
El día 10 de mayo repiten programa, si pueden vayan.
Una viaje en el tiempo

Ayer por la mañana, de camino al concierto de Myriam, tuve una visión mágica (del concierto ya hablaré porque también fue muy especial). Lo que observé fue como viajar al pasado pero sin máquina. Delante de mi coche, en el Paseo de Extremadura, un seat con matrícula sólo numérica (es decir un vehículo antiguo). En la parte superior del mismo, una maleta, una silla y una sombrilla. No os podéis hacer a la idea del tiempo que también tenían esos objetos. Ojalá hubiera llevado una camara de fotos, no de la época que esta reviviendo claro, y hubiese podido hacer una instantánea. ¡Una pena!
La maleta era de tela, con el asa de madera, de un color beige envejecido (creo que este tono no era el original sino producto del paso del tiempo) y cierres manuales. La silla blanca, agrietada, marcada por el exceso de uso.
Imagino el traje de baño que podría ir en esa maleta, casi de cuerpo entero, de rayas o lunares, pero hasta las rodillas.
Aprendan a oler
Cerrar los ojos
para oler, allá donde esté,
el perfume de tu coraje.
Eres impetuosa decisión
y ardiente sabiduría.
Voy de tu mano por la vida,
de tu mano noche y día.
Me llaman loca,
por seguir acostada sobre un recuerdo
que dicen que desprende cierto hedor.
para oler, allá donde esté,
el perfume de tu coraje.
Eres impetuosa decisión
y ardiente sabiduría.
Voy de tu mano por la vida,
de tu mano noche y día.
Me llaman loca,
por seguir acostada sobre un recuerdo
que dicen que desprende cierto hedor.
Tres movimientos: abandono, decisión y rearme.
Temprano, me levanté demasiado temprano. Tú ni lo nostaste, eso me agradó porque no tenía ganas de dar explicaciones sobre lo que me alejaba del sueño. Cogí mi ropa con cuidado y me escabullí. Tampoco me apetecía irme a mi casa, llevaba escrito en la cara el dolor y no sentía la necesidad de contestar a una interminable lista de preguntas.
Mientras encendía mi coche, me llegó tu mensaje "he oído el nombre que pronunciabas en sueños. Si escapas así ahora, no te molestes en volver". Estuve tentada por ir de nuevo a tu apartamento y conversar sobre lo extraño del suceso, pero, realmente, tampoco yo sabía a qué venía ese nombre en sueños y, además, hacía tiempo que buscaba una razón para no seguir con una relación que no convenía a nadie. Puse la radio y arranqué. No me preocupaba lo más mínimo esa ruptura, o mejor dicho abandono. Estaba inquieta por ese nombre que había resonado en mi cabeza durante toda la noche.
Pasaron varias noches en las que sucedía lo mismo, no conseguía dormir más de horas consecutivamente. Me levantaba cansada, empapada en sudor y dolorida.
Sólo había una solución y logré que la persona a la que le pertenecía el nombre compartiera mi cama.
Ilusiones
Señoras y señores me voy a ver un concierto de piano de Myriam (amiga desde los 6 años).
¡Estoy emocionada!
Por la noche... no quiero bailar.
¡Estoy emocionada!
Por la noche... no quiero bailar.
Decidamente
Hace un tiempo no creìa en mì como sujeto capaz de llevar a cabo sus sueños. Me sentìa dependiente de las ilusiones de otros. Estos meses de introspecciòn me han hecho darme cuenta de lo sana que es la independencia de la que disfruto. Estar sola me ha abierto la posibilidad de que este verano vaya a ser uno de los mejores de mi vida, donde aprenda constantemente y posiblemente crezca como persona.
De este modo te das cuenta de que las cosas tenìan que ser asì y las derrotas se saborean como verdaderas victorias.
Me gusta...
Me gusta ver llover.
Me gusta ver llover y acariciarte mojado.
Me gusta ver llover, acariciarte mojado y alborotarte el pelo.
Me gusta ver llover, acariciarte mojado, alborotarte el pelo y que me beses.
Me gusta ver llover y acariciarte mojado.
Me gusta ver llover, acariciarte mojado y alborotarte el pelo.
Me gusta ver llover, acariciarte mojado, alborotarte el pelo y que me beses.
Extrañamente
Hay días extraños, llenos de señales, hasta intentas no darte cuenta de algunas de ellas.
De repente, hoy en un cuaderno de hace tiempo, una de esas viejas libretas guardadas en una caja me he encontrado una nota que no esperaba, ni la recordaba.
La he visto, la he visto y he soñado.
De repente, hoy en un cuaderno de hace tiempo, una de esas viejas libretas guardadas en una caja me he encontrado una nota que no esperaba, ni la recordaba.
La he visto, la he visto y he soñado.
Me pasa por cotilla
El otro día en un concierto al que acudí sola (no ha ido tan mal para ser la primera vez) compartía mesa con unas cuantas chicas que debían ser profesoras (lo supuse por los temas de los que hablaban, aunque quizás me equivoqué, ahora lo entenderán).
Reconozco mi error al pegar la oreja a su conversación pero me lo pusieron muy sencillo. Ya saben, los que visitan este blog cuál es mi trabajo y mi vocación. Comentaban, inicialmente, lo mimados que estaban la mayoría de los niños de sus clases. Hasta aquí poco que añadir, quizás no usaban las palabras que a mí me hubiera gustado, tal vez demasiado despectivo para mi gusto, pero no fue esto lo que me sacó de mis casillas.
No, me empecé a irritar cuando comenzaron a tratar el tema de los "niños paquete" (y uso sus palabras). Es decir, esos niños que no iban al ritmo de la clase, o al ritmo que ellas creían que iba la clase. Una de esas niñas "paquete" molestaba a una profesora sobremanera porque preguntaba constantemente (a lo mejor confunde falta de conocimientos con curiosidad, no sé...). y claro esa profesora ya tenía la solución, iba a devolverle la moneda de algún modo.
La verdad es que no sé qué tipo de niños tienen en sus aulas, pero estar tanto tiempo hablando de esos niños de ese modo, no me parece nada correcto. Además por lo que decían de algunos, no son niños "paquetes" sino con dificultades de aprendizaje (por los problemas de los que se reían). Quízás el fallo no esté en los niños, sino en ellas que como profesionales no saben detectar y derivar al profesional encargado de solucionar esos déficit.
Y siento la charla pero me hervía la sangre.
Reconozco mi error al pegar la oreja a su conversación pero me lo pusieron muy sencillo. Ya saben, los que visitan este blog cuál es mi trabajo y mi vocación. Comentaban, inicialmente, lo mimados que estaban la mayoría de los niños de sus clases. Hasta aquí poco que añadir, quizás no usaban las palabras que a mí me hubiera gustado, tal vez demasiado despectivo para mi gusto, pero no fue esto lo que me sacó de mis casillas.
No, me empecé a irritar cuando comenzaron a tratar el tema de los "niños paquete" (y uso sus palabras). Es decir, esos niños que no iban al ritmo de la clase, o al ritmo que ellas creían que iba la clase. Una de esas niñas "paquete" molestaba a una profesora sobremanera porque preguntaba constantemente (a lo mejor confunde falta de conocimientos con curiosidad, no sé...). y claro esa profesora ya tenía la solución, iba a devolverle la moneda de algún modo.
La verdad es que no sé qué tipo de niños tienen en sus aulas, pero estar tanto tiempo hablando de esos niños de ese modo, no me parece nada correcto. Además por lo que decían de algunos, no son niños "paquetes" sino con dificultades de aprendizaje (por los problemas de los que se reían). Quízás el fallo no esté en los niños, sino en ellas que como profesionales no saben detectar y derivar al profesional encargado de solucionar esos déficit.
Y siento la charla pero me hervía la sangre.
VII/Abril
Hoy te vi de espaldas, tú corrías para coger ese metro a punto de irse. Yo podría haberte visto antes, podría haberto saludado, pero estaba concentradísima en la lectura de mi periódico, como todas las mañanas. No pude decirte nada, no pude ver tu sonrisa, no pude comentar contigo aquella noticia que parecía estar hecha para ti.
Ese tren se fue, como tú te fuiste.
Vientos. Manuel Vicent. El País
Sólo hay tres clases de hombres, los vivos, los muertos y los que navegan, pero cualquier navegante del Mediterráneo se volverá loco si trata hoy de encajar con la realidad los nombres de los vientos que rigen en ese mar. Según su origen, el gregal es el viento que viene de Grecia; el siroco, de Siria; el lebeche, de Libia; la tramontana, de tras los montes. El gregal es un noreste y allí no está Grecia; el siroco es un sureste y allí no está Siria; el lebeche es un suroeste y allí no está Libia; la tramontana es un norte y los montes están en todas partes. Existe también el mistral o viento maestro, que proviene del noroeste. En la Provenza hay una región con ese mismo nombre, aunque la Provenza tampoco está en el noroeste. Cuando se dice que el levante sopla del este, de donde se levanta el Sol y el poniente llega del oeste, de donde se pone, sólo es verdad los dos únicos días de equinoccio, porque el Sol va derivando hasta 30 grados al norte o al sur el resto del año. Para resolver este enigma hay que encontrar un punto en el Mediterráneo donde el nombre y la dirección de los vientos encajen. Ese lugar existe y su elección fue producto de un consenso entre pescadores sicilianos, mercaderes genoveses y catalanes, navegantes tunecinos, corsarios y piratas berberiscos, que surcaban esas aguas en el medievo. Por supuesto no se decidió durante las travesías. Cuando se navega no se pueden hacer demasiados cálculos, ya que a los tripulantes sólo les separa de la muerte los cuatro dedos de espesor del casco de la nave. La decisión de someter la veleidad de los vientos a la lógica fue tomada a través de la experiencia de los marineros en las tabernas portuarias en largas conversaciones al calor de un aguardiente. Sólo hay una isla en medio del Mediterráneo donde los nombres de los vientos responden a su dirección. Esa isla es Malta. En La Odisea se la llama Ogigia, el ombligo del mar. Allí permaneció siete años Ulises en brazos de la ninfa Calipso. Pero en literatura el viento es una ficción. Por eso en cualquier latitud donde uno se halle, el gregal llegará de Grecia; el siroco, de Siria; el lebeche, de Libia, siempre que el viento sea una forma de poderosa locura que, unida a la marea del tiempo, al final te lleve a Ítaca.
- Sencillamente porque me ha gustado y ha pintado mi mañana del domingo de lindos colores.-
Esas noches... entretenidas
Anoche tuve la suerte o la desgracia de conocer a un joven (la verdad es que tenía un año más que yo, pero le hubiera echado unos cuantos años menos) que tuvo la habilidad (creo que no era su intención) de sacar mis demonios. Comenzamos a hablar de política, inicialmente de una forma superficial. Mi amiga me recomendó que dejáramos el tema pero he de decir, creo que en mi contra, que a mí es un tema que me apasiona. El caso es que conforme avanzaba la conversación e íbamos entrando en materia, se hicieron más evidentes nuestras diferencias. Por decirlo de una forma respetuosa, él era mucho más conservador que yo, menos tolerante con determinadas cuestiones (inmigración, educación, derechos civiles, etc.).
(Me gustaría hacer una aclaración a estas alturas del post, respeto las posturas más conservadoras que las mías, aunque no las comparto, pero no puedo digerir aquellos que defienden posturas extremistas que conllevan la eliminación de oportunidades de igualdad para determinados colectivos).
La verdad es que mi indignación se iba haciendo más y más evidente según dejaba caer sus opiniones. ¡Me parecía increible que alguien tan joven pudiera pensar de un modo tan ... poco flexible, por decirlo de algún modo!
Él alucinaba por mi falta de sentimiento patriótico y unas cuentas cosas más. Yo por su incultura.
Lo gracioso, es que tras el desastre de conversación en el que yo me había encendido mucho, muchísimo al hablar del tema de la "Memoria histórica", resulta que aún confiaba en que pasara algo íntimo entre nosotros. En su opinión, le resultaba una chica interesante, más bien le debía parecer todo un personaje.
Evidentemente no pasó nada, sinceramente tampoco hubiera sucedido nada sin esa conversación, digamos que yo voy a otro ritmo con esas cosas. Creo que en el arte de ligar me quedé muy retrasada.
Él alucinaba por mi falta de sentimiento patriótico y unas cuentas cosas más. Yo por su incultura.
Lo gracioso, es que tras el desastre de conversación en el que yo me había encendido mucho, muchísimo al hablar del tema de la "Memoria histórica", resulta que aún confiaba en que pasara algo íntimo entre nosotros. En su opinión, le resultaba una chica interesante, más bien le debía parecer todo un personaje.
Evidentemente no pasó nada, sinceramente tampoco hubiera sucedido nada sin esa conversación, digamos que yo voy a otro ritmo con esas cosas. Creo que en el arte de ligar me quedé muy retrasada.
Líneas y semicírculos
De un color añil (me da miedo decir morado),
se tiñieron mis labios
la última noche que me besaste.
Desde entonces no hay manera de que vuelvan a entrar en calor.
Ahora
agrietados,
despedazados.
Duelen al hablar.
Más duelen al besar,
porque regalar besos inanes
impone fecha de caducidad al organismo.
se tiñieron mis labios
la última noche que me besaste.
Desde entonces no hay manera de que vuelvan a entrar en calor.
Ahora
agrietados,
despedazados.
Duelen al hablar.
Más duelen al besar,
porque regalar besos inanes
impone fecha de caducidad al organismo.
Cuando surgen las flores
Rezagados y derrotados,
así nos encontraron las flores de la primavera
y no pudieron elevarnos hasta la victoria.
así nos encontraron las flores de la primavera
y no pudieron elevarnos hasta la victoria.
¡Qué apenada está la bruma
que no puede ayudar
a que nuestro amor no muera
de distancia e incomprensión!
Los cuentos de la boca breve
Muchas veces cuando la oscuridad navega en mi cabeza me esfuerzo por no pensar en ti, en tus ojos, en tu piel, en tu voz, en tu forma de encadenar palabras y pensamientos pero... lo que más echo de menos es la magia con la que me contabas los cuentos.
Tu boca
Tu boca sobre la mía, desnuda y entregada. Tus labios caminando mi cuello, describiendo lindas cabriolas, oxigenándolo con tu perfume eterno y las horas ajenas a nuestros movimientos.
Tu boca calmada sobre la mía desnuda y entregada, tu boca dispuesta a descifrar la clave secreta para entrar en mi cuerpo y habitarlo en la felicidad y en la tormenta.
Tu boca calmada sobre la mía desnuda y entregada, tu boca dispuesta a descifrar la clave secreta para entrar en mi cuerpo y habitarlo en la felicidad y en la tormenta.
Si me dijeras ven...
Si me dijeras que esta noche lo olvidaremos todo... El dolor, las ausencias,....
Si me dijeras que esta noche no vamos a penetrarnos con odio y rabia...
Lo dejaría todo, pero sólo por unas horas porque tengo muchas cosas que hacer.
Si me dijeras que esta noche no vamos a penetrarnos con odio y rabia...
Lo dejaría todo, pero sólo por unas horas porque tengo muchas cosas que hacer.
Pérdidas
El joven perdiendo el respeto por el anciano experimentado, sin ser capaz de valorar las pequeñas batallas que dañaron esa piel y esa memoria.
La niña perdiendo la sonrisa ante una muñeca de trapo, según ella, le faltan luces y ruiditos diabólicos.
La madre perdiendo la ilusión de ver crecer a su hijo, porque no alcanza las metas que ella esperaba, quiere ser filósofo en vez de un adinerado ingeniero.
La amiga perdiendo la confianza ya que su compañera se ha disfrazado de un ser extraño, no siente, no padece.
La niña perdiendo la sonrisa ante una muñeca de trapo, según ella, le faltan luces y ruiditos diabólicos.
La madre perdiendo la ilusión de ver crecer a su hijo, porque no alcanza las metas que ella esperaba, quiere ser filósofo en vez de un adinerado ingeniero.
La amiga perdiendo la confianza ya que su compañera se ha disfrazado de un ser extraño, no siente, no padece.
Esa idea que voló para Rossana
Lucía (u otro nombre), 7 años, siempre lleva una canica blanca y reluciente en su bolsillo, es su tesoro. En clase no atiende, se pasa el día con la mano en el bolsillo, acariciando ese pequeño mundo que habita en sus pantalones. Sus profesores se enfadan con ella. Su madre tiene que asistir a constantes reuniones donde le cuentan lo poco motivada que está su hija en el colegio.
Una mañana, al prepararle la ropa para ir a la escuela, su madre descubre la canica y la hace desaparecer. Lucía cree haberla perdido. Ese día tampoco atiende sólo un pensamiento ocupa su cabeza, dónde estará su canica. Lucía nunca descubrirá que aquello no fue una pérdida, sino un robo.
Una mañana, al prepararle la ropa para ir a la escuela, su madre descubre la canica y la hace desaparecer. Lucía cree haberla perdido. Ese día tampoco atiende sólo un pensamiento ocupa su cabeza, dónde estará su canica. Lucía nunca descubrirá que aquello no fue una pérdida, sino un robo.
Tener hijos
Tener hijos para la muerte,
Tener hijos para la frustración,
Tener hijos para el delirio,
Tener hijos para las derrotas,
Tener hijos para los actos invisibles,
Tener hijos para los sinsabores,
Tener hijos para los silencios,
Tener hijos para las ruinas,
Tener hijos para no tener futuro.
Tener hijos para la frustración,
Tener hijos para el delirio,
Tener hijos para las derrotas,
Tener hijos para los actos invisibles,
Tener hijos para los sinsabores,
Tener hijos para los silencios,
Tener hijos para las ruinas,
Tener hijos para no tener futuro.
Tentaciones
Quieres que sea la niña buena que no te cuente perversiones al oído,
Deseas que sea la niña decente que no te muerda la oreja, el cuello, la pierna, mientras me narras cómo te ha ido el día.
Te gustaría que fuera la chica inocente que no sabe qué parte de parte de tu cuerpo devoraría eternamente.
Adorarías que fuera la mujer cauta que no se precipita hacia tus brazos, que no se lanza salvajemente a conquistar tu cuerpo.
Deseas que sea la niña decente que no te muerda la oreja, el cuello, la pierna, mientras me narras cómo te ha ido el día.
Te gustaría que fuera la chica inocente que no sabe qué parte de parte de tu cuerpo devoraría eternamente.
Adorarías que fuera la mujer cauta que no se precipita hacia tus brazos, que no se lanza salvajemente a conquistar tu cuerpo.
Pero no, yo no concedo tus deseos, sólo los míos, prefiero desprenderme de adjetivos y ganar en movimientos entre tu cuerpo y el mío.
Ritmos marcados
Pausadamente voy comprendiendo este nuevo tiempo. Quizás ese fue mi error, no acomodarme al compás que marcaban las estaciones y pretender que eternamente fuera verano.
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