

¡Gran fin de semana el que he pasado en Formigal! Toda una experiencia esto de esquiar. Me lo he pasado como una enana. La verdad es que pensé yo que iba a ser más complicado y resulta que a las tres horas de estar por ahí me bajaba una pista azul. Sin moretones, sin dolores.
Encima con la mejor compañera que podía tener: Alejandra. Lo que hemos podido reirnos. ¡Cómo podía yo no haber probado esto!
Ahora hay que repetir.
¡La nieve me espera! ¡Los bares me esperan!
Chica travesia.
Ahora a por Suecia. Un día y medio y me voy.

