La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Una mañana estupenda en la Feria del Libro

Reencontrarse con una amiga siempre es estupendo,
tomarse una cerveza en una terraza mientras el sol nos calienta siempre es magnífico,
pero lo que no podré hacer siempre es mirar a los ojos de Galeano y emocionarme de esa forma.
¡Gracias Maestro!

No hay comentarios: