La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Modo de empleo II

No mires a mi boca si quieres verme sonreìr,
mi sonrisa anida en mis ojos.
Puede que mis labios dibujen una mueca
y que mi mirada estè herida.
En este caso no estarè sonriendo, estarè fingiendo.

2 comentarios:

isuntza dijo...

Ayyyssss que te tengo abandonada, niña! Lo siento mucho pero el gris mundo de los adultos, ese que tan poco me gusta, me tiene absorvido últimamente Pero me escaparé, tranquila, sigo no queriendo crecer y la vida y el día a día me dan motivos para afirmarme en ese deseo...

La sonrisa siempre se disfruta más en los ojos, yo hace tiempo que me di cuenta Y, especialmente, en los ojos de una niña Sois únicas las mujeres para fingir, aunque muchas veces, depende de lo enfadadas que esteis y, supongo, de las ganas que tengais de fingir A mi por ejemplo, se me da bastante mal

Qué tal el puente??O el no puente?Has tenido tiempo para todo?Yo me quedé en Bilbo, en el mejor momento Cuando todo el mundo se marcha He redescubierto algunos rincones mágicos Ya escribiré una entrada sobre eso no dentro de mucho Por cierto, sentado en el parque de Etxebarria mirando la ría entre el humo, nuestro Bilbo me dijo que te etxaba de menos Como yo Muxus wapisima 6 Rekuerdos del niño triste!!

Gabriela Collado dijo...

Precioso!!!! Me encantó!!!! Sonríe con los ojos y tantas cosas más...