La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Mi momento más feliz...

... cuando descubrí que puedo volver a estar enamorada!


No necesito nada más de ti.
Ni siquiera esos besos que tanto me faltan.
¡Volver a enfrentar tus manos a mis pechos!

4 comentarios:

isuntza dijo...

No sé porque pensabas que no, niña Como se dice muchas veces el cielo está lleno de estrellas y sólo hace falta buscar el sitio adecuado y mirar con la actitud y los ojos apropiados Hay pocos amores eternos y hay que tener mucha suerte para que nos toque uno de esos, las cosas son como son Pero para compensar una evidencia como esa, en esta naturaleza mágica y contradictoria de la que formamos parte o que forma parte de nosotros (que suena igual pero realmente no es lo mismo...) tenemos la capacidad de amar muchas veces Sólo hace falta estar preparado y encontrar la persona Como elegir ese lugar para mirar al cielo cualquier noche O no?

Que ganas tenía de volver por tus dominios, wapisima Ayer sentí que me tocabas con la cancion que me regalaste Muchas gracias Has oido Loretxo bat?Igual la conocías de tus tiempos en Bilbo, espero que te gustase Pronto hablamos, vale? Cuidate mucho, te he dicho alguna vez que eres una niña muy especial?jaja Muxus & Rekuerdos del niño triste!

Anónimo dijo...

volver a enfrentar tus manos a mis pechos..tus manos a los hechos,tus manos portadoras de un arma y yo..el cuerpo del delito!
(siempre me inspiras mitxirrica,cuanto te echo de menos...el atlántico no es tan grande y frio cuando te siento de esta manera. pa cuando otra de bolos?)
besos,linda

la punta de mi lengua dijo...

Isuntza:
Lo primero gracias por pasarte. Ya sabes lo especiales que son para mí tus visitas. No es que pensara que no iba a volver a enamorarme, eso sabía que llegaría sino que... bueno es que es tan complicado que ni puedo explicarlo. Eso mejor un día sentada con una caña te lo cuento.
Un abrazo.

la punta de mi lengua dijo...

Atraco a mano amada:
¡Me encanta inspirarte! ¿Eso es bueno no? El Atlántico es un charquito, ya sabes hago chas y aparezco a tu lado.
Y los bolos... pues no sé porque ¡Vaya paliza que me diste la última vez que jugamos (recuerdo que era la primera vez tuya)! Artista, que eres una artisa.