La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Abrazos a plazo fijo

Gracias, ¡Me emocioné tanto que se me cayeron unas lagrimillas!

1 comentario:

Anónimo dijo...

gracias a ti por enseñarme q me basta ASÍ,sin adornos, sin maquillaje en el alma,sin tacones cercanos..y q quien no lo vea es q no puede VER y q quien no puede ver quizas tampoco merezca ser observado,q ya está bien de estar tras el telon de acero asomando la cabecita y pidiendo permiso para pasar...ahora toca SONREIR Y SOÑAR que sonreimos..besitos linda