la que estaba invisiblemente dormida entre las sábanas de tu cama,
la que hablaba en silencio para no molestarte cuando amanecías.
Y ahora, en bajito, a encondidas, tiernamente, te pregunto:
Ahora, ¿Quién quieres que sea?
Porque hay infinitas formas de estar, pero sólo una de ser contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario