La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Verbos conjugados: ser, estar y no parecer

Yo fui la que echabas de tus abrazos,
la que estaba invisiblemente dormida entre las sábanas de tu cama,
la que hablaba en silencio para no molestarte cuando amanecías.
Y ahora, en bajito, a encondidas, tiernamente, te pregunto:
Ahora, ¿Quién quieres que sea?


Porque hay infinitas formas de estar, pero sólo una de ser contigo.

No hay comentarios: