La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Tentaciones

Quieres que sea la niña buena que no te cuente perversiones al oído,
Deseas que sea la niña decente que no te muerda la oreja, el cuello, la pierna, mientras me narras cómo te ha ido el día.
Te gustaría que fuera la chica inocente que no sabe qué parte de parte de tu cuerpo devoraría eternamente.
Adorarías que fuera la mujer cauta que no se precipita hacia tus brazos, que no se lanza salvajemente a conquistar tu cuerpo.
Pero no, yo no concedo tus deseos, sólo los míos, prefiero desprenderme de adjetivos y ganar en movimientos entre tu cuerpo y el mío.

5 comentarios:

ro dijo...

Uy! Qué provocador este texto. De alto voltaje. Muy bueno. Necesito de tu inspiración allá en el cristal. Si podés date una vuelta. Besos

Ana Ortiz dijo...

Provocador y bellos a la vez.
Gracias x pasar x mi blog, se que estamos en la etaa del año mas movido y se hace difícil dedicar tiempo a las lecturas.
Sé que estás y yo t. paso y te leo.
Besos

ro dijo...

Gracias, me encantó la historia que contaste allá y creo que la voy a poder usar. Un besote

la punta de mi lengua dijo...

Gracias a ambas por pasaros por acá y por ser comprensivas con las pocas visitas que os hago últimamente. Resulta que además del trabajo ando loca con mil cosas más y claro los días sólo tiene 24 horas.
Un abrazo

Isaura rompio papeles aqui dijo...

que buen texto, como bien dicen es provocador, apasionado y muestra un poco tu personalidad.

como que tiene tu firma ese texto.

adios