El joven perdiendo el respeto por el anciano experimentado, sin ser capaz de valorar las pequeñas batallas que dañaron esa piel y esa memoria.
La niña perdiendo la sonrisa ante una muñeca de trapo, según ella, le faltan luces y ruiditos diabólicos.
La madre perdiendo la ilusión de ver crecer a su hijo, porque no alcanza las metas que ella esperaba, quiere ser filósofo en vez de un adinerado ingeniero.
La amiga perdiendo la confianza ya que su compañera se ha disfrazado de un ser extraño, no siente, no padece.
La niña perdiendo la sonrisa ante una muñeca de trapo, según ella, le faltan luces y ruiditos diabólicos.
La madre perdiendo la ilusión de ver crecer a su hijo, porque no alcanza las metas que ella esperaba, quiere ser filósofo en vez de un adinerado ingeniero.
La amiga perdiendo la confianza ya que su compañera se ha disfrazado de un ser extraño, no siente, no padece.
1 comentario:
Qué bueno, ¿me puedo llevar algunas de estas también? Vi más abajo que publicaste lo de la canica. Me encantó. Un beso
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