hay un polvorín
que tarde o temprano va a arder
porque hace ya tiempo que encendieron la mecha.
La Kermés.
¡Ando de un humor espléndido! Ayer el curso estuvo de nuevo muy interesante, no puedo quejarme de las reflexiones que me invitan a hacer. Luego la comida con mis niñas de lingüística de lo más divertida, amable y tierna. ¡Qué afortunada me siento siempre que me encuentro con ellas! Se vino Irene, una de las chicas del curso y creo que también se sintió acogida. Por la noche, con el tiempo espléndido que hacía, no podíamos quedarnos en casa: El Palentino, Casa Julio y cañas, siempre cañas. ¡Ya he vendido cuatro camisetas, no me lo creo ni yo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario