La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Mortal despedida

La desmemoria,
los recuerdos ahogados
en el fondo del pozo.
Abandonados
los besos,
los sueños
y los abrazos.

El tiempo que se queja con los ojos entornados.
La voz ya no grita.

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