La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sólo tres segundos para despedirnos

Sólo quedan tres días para ti,
dos soles que se irán
dos lunas que se despedirán
y luego vivirás sin mí.

Rumias mil preguntas
pero no osas enfrentarte a ellas,
contemplas desde la barrera
y mientras padeces soledad.

Dudas si desterrar tus pasos
o si describir el mismo camino.
Yo te puedo responder,
la lava ya se ha fundido.

Nos fuimos sin despedirnos
dejando las puertas mal cerradas,
los balcones revolucionados
y las miradas enconadas

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