La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Los amantes



Los amantes. Magritte.

La incomunicación, no sólo la que se interpone entre estos dos amantes y aquellos que están en Buenos Aires pongamos. También la que acontece en el resto de relaciones personales.

El jueves tuve una deliciosa conversación de lo que ha de ser una pareja para mí, mi interlocutor coincidía con mi opinión, me alegro. Una pareja, un compañero, un amigo. Dos todos distintos y mezclándose, nada de mitades que se juntan para formar un todo.

Y entonces recuerdo una imagen preciosa. Mi madre llegando el miércoles del fútbol tarde. Mi madre se desviste y la primera pregunta que le hace mi padre es qué tal el trabajo (mi madre está atravesando un período complicado). Mi madre va a la cocina a cenar algo y mi padre se sienta con ella a escuchar.

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