La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

hoy me siento triste

Hoy, en el fondo, me apetece llorar una barbaridad.
Pero no lo voy a hacer,
me lo prohibí hace tiempo.

Reconozco que me persigue la frustración, a veces pasa, a todos nos pasa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Linda..prohibirte llorar no disminuye que te frustres,a la vista está..así que date un capricho y LLORA COÑO!!!Bébete la sal de tus lágrimas que éstas no producen indigestión, una vez hayan pasado por el tracto digestivo serán expulsadas por dnd no provocan dolor.TE QUIERO (aunque no sonrias).

la punta de mi lengua dijo...

Chacha! ¿La cosa era que llorase no? Pues claro con estas cosas que me pones ¿Cómo no hacerlo?
Ay, mi niña, me cansé de llorar de veras, estoy harta de no solucionar esas cosas que a veces me duelen.
Me lo tomo a chiste que sale más rentable.
Gracias por quererme, sin condiciones.