La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Trueques

Una invitación la cambio por...
una paseo que huela a tierra mojada, de esos con lo que sientes que la única hipoteca que se debe pedir a un banco es la que te permitiría comprarte una casa en cualquier aldea dondo sólo oyeras el viento por la noche rozarse con tus sábanas.

No hay comentarios: