La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sueños y dueños

Tu nombre apoderándose de la piel de mis muslos,
tu boca arándome el cuerpo con besos,
testimonios de noche eternas y ansiosas,
nosotros, amándonos en posturas preciosas.

Tienes
de

lo
que
desees,
sólo
has
de
hablar.
Haz
conmigo
lo
que
ansies
sólo
has
de
soñar.

No hay comentarios: