Sentir un beso en el hombro y saberse feliz.
Coincidir en una sonrisa y saberse feliz.
Tener un tirachinas y saberse feliz.
Compartir una deliciosa comida y saberse feliz.
Acariciar un cuerpo y saberse feliz.
Escuchar una conversación y saberse feliz.
Dar un paseo y saberse feliz.
Encontrarse con una mirada y saberse feliz.
Acercarse a un cuerpo lindo y saberse feliz.
Hay magia en cada una de las cosas que realiza y a veces yo soy una afortunada observadora de sus grandes obras.
144 horas de presente felicidad.
Me quedé con las ganas de hacer una foto de esas manos admirables, al menos hice un dibujo.
Y mañana se irán pero mientras habrán sido mías, que no nuestras.
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