La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Paseos estelares

Hoy me ofrecieron un paseo encantador,
lo rechacé estaba cansada, el sueño se reveló por la noche.
Pero quiero agradecer los cientos de paseos que me dejan compartir hacia las estrellas.

Conozco a un treinteañero de espíritu juvenil y nanas encantadas.

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