La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Medidas dispares
¿Puedo ser juez de tus actos?
Claro, tu escala de valores siempre me pareció correcta y acertada.
Pues te condeno a muerte cada vez que peques.
Ah, entonces ¿Tú ya estás muerto?
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