Y de repente te das cuenta de que nunca te escucharon.
Encajó,
el misterio está resuelto.
Debería haber caído en ello antes, mucho antes.
¡Cómo se me pudieron escapar esos detalles!
Mi capacidad de observación la desgasto en el trabajo y luego no me es útil para mi vida cotidiana.
Seré,
seré,
seré...
que diría Macaco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario