
para el chico de las siete sonrisas diferentes,
para el chico que asciende catorce ocho miles sin ser consciente,
para el chico de los gestos elegantes,
para el chico de los movimientos cercanos,
para el chico que aprende constantemente,
para el chico que me enseñó a pasear,
para el chico que tiene la capacidad de inventarse todos los días.
para él, que hoy sólo es él pero en otro tiempo fue ÉL.
Para mí que a veces me encuentro trozos de sueños caducos entre mis dientes.
No se preocupen por nada,
estoy bien, rebien.
No me duele nada, no me entristezco por nada,
no tengo nada malo que decir a nadie,
nada de lo que quejarme.
No se agobien,
no he empezado a construir nada,
ni me han dado ganas de luchar por nada del pasado.
Ya pueden respirar tranquilos,
lo tengo todo clarísimo,
a mí la verdad me convence.
A pesar de esto,
tengo ganas de agradecer ciertas cosas: ternura,
buena conversación, inquietudes interesantes,
sonrisas sinceras. Y eso es lo que hago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario