La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Tormentas de verano. Oda a los tríos amorosos: tú, yo y el deseo

El SEXO se DISFRUTA
cuando el DESEO
no sólo se PALADEA;
sino que también se ESCUCHA.

¿Lo ESCUCHASTE?
Yo sí, tronaba tanto en mis oídos que pensé que era una tormenta que sacudía las calles de tu ciudad.

No hay comentarios: