La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Antés y Después





La niña repipi se ha convertido en una KinKi.
Es broma.
Me gusto, ya era hora.

Si observan con atención, no sólo ha cambiado el pelo. Fíjense en la mirada, como está de nuevo reluciente, brillante. ¿Y qué me dicen de la sonrisa? ¡De nuevo vivaz!

Si es que... qué bien me sienta estar enamorada.

¡Te quiero a ti, que lo sepas (aunque no lo entiendas)!

No hay comentarios: