La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Merodeando

Buenos días!
Las cosas no son siempre lo que parecen.
La vida se pone cuesta arriba.
No voy a estar esperando a que tú des la palmada y yo corra a tu lado, tengo muchas más cosas que disfrutar.
Tú me enseñaste que los sentimientos no importan, ni pesan.
Ahora me quedan las buenas sensaciones: las que viví contigo y con otros.

No hay comentarios: