La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Me quedo desesperándote
Esta respiración trabaja por dentro.
El corazón alocado porque quiere pedir perdón
y van a cerrar las puertas del cielo.
No quiere refugiarse en el infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario