La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Secretitos a la oreja, no siempre son de viejas

Ni ametzko neska naiz (con dudas en la redacción).
Tú y yo lo sabemos, no es necesario compartirlo con nadie más.

Me miras,
te sonrío.



Tus tantas rarezas son las que yo conozco, comprendo y admiro.

Botones,
Cremalleras.

No hay comentarios: