Si quieres comer tortilla
tendrás que romper los huevos.
Y echarles sal, y batirlos, y encender el fuego,
calentar la sartén con un poco de aceite,
dejar que la espuma de los huevos batidos se conviertan
en una fina piel sobre la superficie caliente,
y enrollarla sobre sí misma.
Si quieres comer tortilla tendrás que romper los huevos
y luego tirar la cáscara, y sacar la basura a la noche y después
(o tal vez antes) fregar la sartén, el plato y el tenedor…
Y tendrás que salir a comprar más huevos para la próxima vez que quieras
comer tortilla.
Mes de febrero. 2006.
oblicua
mirada
la
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