La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Reminiscencias II. Porque el pasado y el presente a veces duermen en la misma cama.
Todo está en su sitio. Incluidos los huecos de las ausencias.
Del mismo mes, del mismo año. LA mirada oblicua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario