La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Que la vida es pa vivirla y no pa quedarse a tu lao

Alegría de los incendios,
de la tierra mojada.
Sentirse, tocarse y palparse viva, más que nunca en estos últimos 16 meses.
Me corrompí las venas,
pero me he hecho una diálisis casera muy eficaz.

Nos vamos a París también.

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