La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Monumentos de mi Ciudad Invisible

UNa eSPalDA etERna QUe sE AseMEja BAstANte A Mi cONcepTO de BEllEZa,

UNa sENsiBIliDAd eXTraORdiNAriA ParA AmaR,

EL diSFruTE de LAs cOSas SEncILlaS.

No hay comentarios: