NO me gusta hablar por teléfono,
no disfruto de que el otro escuche mi voz.
Pero, en ocasiones, paso ese vergonzoso momento
porque gano más de lo que pierdo.
NO hay que ser agradecido, yo no doy limosnas...
Nunca las di, no me gustan, no soy católica y menos practicamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario