La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Letras imprentas
Algunas nunca cambiaremos.
Seguiremos escribiendo
cartas
donde digamos lo que sentimos.
Porque hay almas y cuerpos agradecidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario