La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Jugar

No hay opción, a veces el destino ya ha jugado con nosotros.
Y hemos de elegir, seguir haciendo ocio de esto
o pelearnos para que muten los mecanismos.

A mí y ti,
nos llama más el juego.
Simplemente porque se nos da bien,
porque aunque no aceptemos las reglas,
saldremos ganando.

No hay comentarios: