La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Historias de hojas en venas

Tengo dos libros nuevos.
Son de un escritor argentino que camina por Barcelona con estos tesoros.
Llega, te los muestra y si te gustan los compras.
La mentira y El desarraigo.
Dos ediciones muy cuidadas.
El escritor es Victoriano Rodríguez.

El primero me lo dedicó de este modo.

Rebeca: El contorno. Remitiendo a uno de sus pequeños relatos (lleva ese nombre) Aquí lo dejo, por si os interesa.

El contorno:

No vi tus hombros pero vi el suspiro de tum cuello. No vi tus lágrimas pero vi tu alma. No vi tu boca pero vi tus besos, los que nos viste. No vi tus piernas pero vi la caricia que daban al aire al caminar. No vi tu pelvis que en ella no se conoce porque no se encontró. No vi tus pechos pero vi que no necesitaba verlos porque creí conocerlos cuando te hablaba.
No vi pero vi.

Reconozco que me encantó esta dedicatoria, pero aún más la otra.

Rebeca y la posesión para soltar (que yo interpreto para dar alas y me fascina que con mirarme sepa eso).


Seguiré poniendo cosillas del libro EL DESARRAIGO, lleno de pequeños relatos estilo Galeano que tanto me gustan. Además el prólogo remite al libro Antes del fin (Ernesto Sábato). ¿Qué más puedo pedir?

Pues podría pedir... leértelos por la noche. Pero no quiero desear lo que no puedo alcanzar.

No hay comentarios: