Porque un día descubres que no lo amaste,
que sólo te inventaste relleno para huecos personales,
que usabas a un cuerpo para cubrir necesidades primarias, por falta de valor.
No se puede amar con ciertas carencias sobre las que ahora investigo para solucionar.
No se puede amar por temor a la soledad.
Y la próxima vez, amar y no depender.
Examen de conciencia.
Sincero.
NO es que de una muy buena imagen de mí.
Pero he de aceptar mis fallos caducos para que no sean reincidentes.
Lamento el daño ocasionados y la ficción vivida.
(En el Norte que no hagan caso).
No hay comentarios:
Publicar un comentario