Delicias de la civilización (Teatro Pradillo, Madrid, Sábado 26 de Mayo):
Los movimiento no fluían, pero no era esta la pretensión del montaje. Más bien se buscaba la contrario. La sociedad impone un comportamiento al hombre y éste a su vez a la mujer, que se deja dominar.
Los movimientos sutiles. Pero un vestuario pobre. Quizás deberían haber buscado menos contraste en los colores y haber dotado al espectador de más información a través de la ropa que usaban.
Partes lindas pero descontextualizadas del subtexto de la obra.
La escenografía mínima.
La música adecuada.
Quizás faltaba algo de trabajo en profundidad sobre el tema a desarrollar, líneas superficiales.
La maceta fue fundamental en la lectura de la obra.
Sensitive to noise (Teatro Pradillo, Madrid, Sábado 26 de Mayo):
Me gustó el juego con la arena, quizás si hubiera sido más interactivo hubiera ganado más.
Bien los ritmos.
El video excesivamente complejo para mi pobre mente. Bien calle de la Rosa, me perdí en Parque Suanzes (lo ponía así) y me impactó Peña Lara (¿Buscaban esto?)
el fin de semana que viene más
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