La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Buenas y dulces noches
Y dejaste que toda la miel se derramara sobre nuestros pechos,
y yo descubrí que mezclada con tu piel,
me resulta un manjar.
Los sabores no son,
los hacemos,
mientras nuestros cuerpos se devoran.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario