No puedes llamarme como quien llama a una amiga.
No puedes porque no soy capaz de lograr que no se me encoja el alma cuando escucho tu voz.
No puedo oir ni leer ciertas cosas, porque irremediablemente me emociono, me acaloro.
No puedo porque comienzo a juguetear con mil ideas que me azotan la cabeza, mis pensamientos no te gustarían pero a mi me fascinan.
No me gusta estar dando vueltas, me marea, me quema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario