La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Canciones de enamorados

El sábado canté por primera vez en un karaoke, bueno hice los coros y bailé animadamente. Cantar nunca fue lo mío, pero bailar...
Me lo pasé a lo grande la pena es no poder haber estado más (estudiar me lo impedía).
Lo mejor la compañía de esas tres chicas que me quieren: Irene, Nieves y Velia. Y esa dulzura que expresan en sus palabras y esa forma en la que con sólo verme sonreir saben que soy feliz y me dicen que me lo merezco. Gracias pro fijaros en mis sonrisas, en mis ojos y en la extraña forma que tengo de compartir esto tan lindo que estoy viviendo.
No puedo mentir, en ocasiones me coge el miedo, en ocasiones no me creo poder ser tan afortunada, no me creo la suerte que he tenido por querer y ser querida como lo esoty siendo. Y como que viene el respeto y como que uno se dice, no es real, que me pellizquen. Pero si es real, es tan real como que lo abrazo, lo toco, lo beso.
Quizás me despierte un día, con los sentimientos borrosos, pero todas estas horas a su lado no me dejan lugar a duda: soy afortunada, es un enfermo estupendo.

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