¿En qué te fijas en primer lugar cuando conoces a alguien del sexo opuesto?
Normalmente las respuestas son del tipo: en los ojos, en el culo, en la cara. Mi respuesta suele entenderse como sosa, cuando digo que yo apuesto por la manos las caras de perplejidad me suelen rodear.
Las manos son uno de los instrumentos amatorios más lindos que existen y ciertamente unos de los elementos más excitantes. Echad imaginación y veréis cuantas cosas pueden hacerse con una buenas manos.
En segundo lugar, la sonrisa, no la boca, la sonrisa. Esas sonrisas sinceras, suelen engancharme rápido.
Unas buenas manos y una amplia sonrisa, ya tenemos dos ingredientes para la felicidad.