La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Una canción cualquiera

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un "no te quiero querer"...

No hay comentarios: