La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sería maravilloso

Sería maravilloso revolver mis piés con los tuyos
y hacer como si nada hubiera pasado,
como si yo no hubiera sufrido,
como si yo no tuviera tantas ganas de hacerte sangrar.

Sería maravilloso charlar amistosamente,
con la misma facilidad que antes para hacernos reir,
sin que las lágrimas quieran brotar
ni las malas palabras conquistar mi boca.

Sería maravilloso que pudiera atraverme a mirarte a los ojos,
osar a rozarte el pelo,
osar a acariciarte.

Antes era lo que nosotros queríamos,
ahora no queda más que tragar con lo que venga.
y el futuro parece que se desvanece
porque yo esta vez no sé hacerlo mejor.

No hay comentarios: