La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Países

Vengo de un país que está siempre gris,
si quieres te cuento mi condena,
cuál fue la causa de mi exilio.
Puedo, también, narrar
cómo aprendo en mi nuevo tierra,
cómo sobrevivo a pesar de no tener pan.

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