La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

MÁS adioses (Benedetti)


También la poesía e sun adios
al azar al silencio a las derrotas
a las lecturas que no dejan nada
a cierta piel y a tantas otras cosas

la poesía se mete en un cuarteto
y allí se queda a repasar la historia
verso más verso menos /se despide
de tantas epopeyas misteriosas

su adiós tiene el sabor de la distancia
y de las cercanías que se gozan
la poesía es un lago que refleja
a las nubes borrachas cuando lloran

adiós a los declives y a la ruina
adiós al esperpento y a la sombra
pero no al corazón de corazones
ni al amor de cristal que no se borra

Esas cosas que, a veces, uno olvida intencionadamente leer.

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