La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

MARS

En el Reina Sofia
Habia poca gente lo cual es un gustazo,
se puede dedicar más tiempo a observar a los demás y a esas obras.
Me encontré con un viejo amigo,
raro verle en sitios raros,
extraño ese café que compartimos e incluso un poco amargo.
Nunca sabemos qué hará con nosotros la vida.
De la exposición deciros: curiosa y motivante

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