La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Extraños sentimientos

Cuando te veo, esa cara de niño que aún busca el tesoro, se alegra toda mi vida y la felicidad parece estar un poco más cerca.
No sé porque actúo así contigo, porque no tengo forma de avanzar y sólo espero un gesto tuyo para poder acercarme de nuevo a tu costado.
Sueño, despierta, y el futuro se me sigue antojando encantador a tu lado, en un sofá, bajo una misma manta, bien juntos.

No hay comentarios: